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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2004.
05/05/2004
Mis sumisas: Carta de una sumisaHace exactamente 117 dias desde la primera vez que tuve noticias del que actualmente es mi Amo(el 9 de Enero). Ese primer mail, que fue a parar a la bandeja de correo no deseado, donde después de un tiempo habría sido borrado, donde jamás habría buscado a la persona que ahora me hace sentir plena. El chico que para mí es ahora el más deseado, y allí estaba su mail, apartado de los demás, reduciendo las posibilidades de conocerlo, pero la curiosidad me hizo mirar en esa carpeta, y esa misma curiosidad fue la que me empujó a saber más sobre él,a saber más sobre el Bdsm. Era un mail bastante completo como a mi me gusta, con gracia, con familiaridad, agilmente escrito, se podría decir que con chispa, y sobretodo completo, no me gustan los mails escuetos. Desde ese primer mail empecé a apreciar cada una de sus palabras, a guardarlas como tesoros, deleitandome con la soltura que demuestra al escribirlas, sabiendo qué decir y cómo en cada momento. Sutilmente me introdujo al mundo del Bdsm, al mundo de la sumisión que yo ya llevaba dentro. El mismo día que leí su mensaje le respondí solicitando más información tanto del Bdsm como sobre él, y al día siguiente, el 10 de Enero, me respondió con un mail extenso,como a mi me gustan, pues aprecio lo que escribe, y en él me facilitaba su dirección de messenger, por supuesto no dudé ni un segundo en agregarlo para poder hablar con él lo antes posible, y ese mismo día comenzaron nuestras conversaciones, y aunque parezca increible empezamos a jugar como Amo y sumisa a través de la red. Sin duda llevo la sumisión dentro, él la descubrió y me ayudó a familiarizarme con esta nueva condición, me ayudó a descubrirme, y se lo agradezco, a partir de entonces todo está relatado en mi diario, sentimientos, juegos, vivencias junto a él, una nueva vida a su lado, cada semana nos hemos visto, cada semana hemos jugado, todo el tiempo que he estado con él ha sido para aprender, para enriquecerme, para disfrutar de la vida de un modo diferente, para disfrutar de tantas sensaciones que me habían sido prohibidas, dando un giro total a mi vida, pero siempre sintiéndome orgullosa de ser sumisa, pero más aún de ser su sumisa, porque aunque todavía tema sus ordenes aún no pronunciadas, aunque tema sus castigos, aunque todavía me ponga nerviosa ante su presencia dominante,... a pesar de todo, necesito ese temor, necesito su disciplina, y también su cariño, su compasión tras una sesión, su eterno abrazo para calmar el dolor al que me ha sometido, y al que me he querido someter pues es su voluntad. Pronto hará cinco meses que entró a mi vida, cuatro meses hará de nuestro primer encuentro, el primer día que pude asociar su foto, sus palabras reflejadas en la pantalla, con un rostro sonriente, con una voz, un olor, un sentimiento de cercanía. Y aunque los nervios me persiguieron en todo momento, siempre recordaré ese día como un día mágico, el día en que me entregué por primera vez en cuerpo y alma a un hombre, a mi Amo, ya empecé a pertenecerle en su primer mail, pero sin duda cada día se ha hecho más dueño de mí. Deseo y espero poder seguir sintiendo por mucho tiempo lo que vivo junto a él, y aunque el destino separe nuestros caminos, pues la vida es caprichosa e impredecible en sus rumbos, siempre será el hombre que me mostró un mundo lleno de posibilidades, lleno de diversión, y sobretodo un mundo en el que debe predominr el respeto. Mi Amo me ha enseñado muchas cosas, me ha hecho vivir miles de sensaciones diferentes, sensaciones que no había conocido hasta que apareció, y no habrá suficiente tiempo, ni suficiente vida para que se lo pueda agradecer. Mientras tanto, a él me entrego por completo. Nunca me cansaré de darle las gracias Amo Hellcat.
satin Barcelona 4 de mayo de 2004
10/05/2004
Diario bdsm de sumisa satin: Lunes 10 de mayo de 2004La semana pasada pude compartir un fin de semana muy especial con mi Amo. Celebramos juntos mi cumpleaños, pude compartir bellos momentos junto a él y hace unos días escribí esto "Qué bonito recuerdo, tenerle a mi lado, a oscuras, acurrucada junto a Usted mientras tarareaba y cantaba las canciones del cd que le regalé. Que bonito recuerdo quedarme dormida entre sus brazos escuchando canciones tan bonitas, ecuchando sus susurros, sintiendo su respiración,... sabiendo que está a mi lado...sabiendo que seguirá abrazado a mí cuando despierte. Que bonito recuerdo...lo guardo en el corazón como un tesoro." Siempre hay lugar para la ternura, y qué mejor que sentirse protegida y querida después de una sesión, estos recuerdos no tienen precio. Ese mismo fin de semana probamos nuevas posturas para ser atada, todas muy divertidas y con muchas posibilidades según mi Amo jeje (ains, que nuevas maldades se le ocurrirán, jeje). Fue sin duda un fin de semana apasionante, y me hizo tres regalos muy especiales, entre ellos una rosa preciosa. Muchas gracias Amo por esos detalles y por hacerme pasar esos momentos tan especiales.
20/05/2004
Diario bdsm de sumisa satin: Jueves 20 de mayo de 2004Nota de Hellcat: En esta nueva entrega del diario bdsm de satin hemos decidido poner en práctica una innovación: ambos hemos escrito el diario desde nuestro propio punto de vista. De esta forma el lector podrá comparar cómo vio y sintió cada uno la sesión. Espero que os guste. La sesión tuvo lugar el sábado 8 de mayo.
SATIN
Otro fin de semana increíble, otro día en la mazmorra cada vez me gusta más jeje:P aunque sigue sin gustarme tener público. Menos mal que mi Amo me puso la venda que tanto le había rogado que me pusiera. Así, aunque hubiera gente mirando, estaban al margen gracias a ese pequeño muro que me ayudó a dejarme llevar. A mi Amo se le habían ocurrido nuevas torturas y estaba deseando ponerlas en práctica. Me ató las manos con unas esposas, no sé exactamente como lo hizo, pero creo que las esposas las sujetó con una de las cadenas que colgaban del techo, y después ató una cuerda a la misma cadena o a las esposas, y esta cuerda la pasó por delante de mí, y entre las piernas volviendo a subir la cuerda y atándola de nuevo a las esposas. El juego que producía la cuerda era que, al elevar la cadena del techo yo quedaba de puntillas si no quería que la cuerda resultara incómoda en ciertas zonas (seguramente os imaginaréis a qué me refiero :P). Así me tuvo un buen rato, con los ojos vendados, y sufriendo el pinwheel que hacía más difícil poder mantener el equilibrio. A veces apoyaba todo el peso en una pierna para poder descansar algo el pie de la otra, pero en esa posición corría el riesgo de tambalearme cuando mi Amo quisiera seguir con la tortura del pinwheel. Más de una queja profirieron mis labios al sentir las cuerdas presionándome, y mi querido Amo disfrutando con la situación, incluso tiraba de las cuerdas por encima de mi cabeza para que las sintiera más aún, ains que malo jeje. Al cabo de un rato me desató, para seguidamente atarme de un modo diferente, con unas muñequeras ató mis manos a dos cadenas, quedando los brazos separados, y formando mi cuerpo una cruz pues debía mantener las piernas separadas. Y así atada continuó torturándome con el pinwheel, haciendo que no dejara de moverme, intentando escapar de sus torturas, incluso me dejé llevar por el momento y se me escapó algún mordisquito jiji (mis disculpas de nuevo querido Amo) y en consecuencia recibí su castigo en forma de azotes, y una vez me dio el castigo debido, comenzó a darme azotes furtivos. No los podía evitar pues llevaba los ojos vendados, no escuchaba sus pasos y nunca sabía por donde iban a llegar los azotes, sin dejarme opción a esquivarlos, pobrecito mi culito. Ah se me olvidaba!! Qué bien se lo pasó cuando se mantenía durante largo rato en silencio, y yo sin saber donde estaba ladeaba la cabeza para poder escucharle, buscando en la oscuridad impuesta por las vendas, llamándole sin respuesta, pobesita yo y que bien se lo pasó manteniéndome en la confusión. Y después de una sesión tan divertida qué mejor que nuestro querido sofá, y poder tenernos el uno al otro con abrazos y con caricias, un estupendo final para la sesión de ese día.
HELLCAT
Durante todo el trayecto hacia el club, satin me había estado pidiendo (¿rogando? :P) que le vendara los ojos ante la posibilidad de que no estuviéramos solos en el club o en la mazmorra, puesa ella no le gusta ver cómo la gente la mira. Por supuesto, no acepté de inmediato, sino que me hice de rogar para mortificarla y ponerla nerviosa. Como siempre, al llegar al club, satin y yo nos sentamos en la barra y pedimos unas consumiciones. Tras unos momentos de charla, ya terminadas las bebidas, nos dirigimos hacia la mazmorra. No hay palabras para describir lo que siento cada vez que entro en la mazmorra. He estado allí muchas veces y, sin embargo, siempre se apodera de mí la misma sensación. La decoración, el ambiente, los muebles listos para ser usados, la presencia de mi sumisa… todo se combina para hacerme experimentar una súbita descarga de ¿deseo? ¿lujuria? ¿vicio?... quizá sea un poco de todo, no lo sé. Es difícil expresarlo con palabras. Aquéllos de vosotros que hayáis estado en la mazmorra, sabéis a qué me refiero. Para desesperación de satin, el piso de arriba del club, desde el que puede verse la mazmorra a través de una ventana, estaba ocupado por tres personas -dos hombres y una mujer- que, al darse cuenta de que íbamos a usar la mazmorra, se cambiaron de sitio y se sentaron en una mesa, cerca de la ventana para poder asistir al espectáculo. Por supuesto, informé cumplidamente a satin -ya desnuda- de ello, simplemente para observar su azoramiento. Una de las cosas que más me gustan del bdsm son los juegos en los que la sumisa debe esforzarse por soportar un determinado castigo con tal de no tener que sufrir otro equivalente o peor. Me gusta observar los esfuerzos que hace para escapar del otro castigo mientras sufre el primero. La primera prueba que tuvo que soportar satin fue de este tipo. La conduje hasta situarla debajo de una de las cadenas que penden del techo. Le esposé las manos a la espalda. Seguidamente cogí una cuerda y la doblé por la mitad. La até a su cintura y pasé los dos cabos sueltos entre sus piernas para atarlos, finalmente, a la cadena del techo. Me aseguré de que la doble cuerda quedase bien ajustada a su entrepierna. Por último, giré la manivela que, mediante una polea, hizo subir la cadena de forma que a satin no le quedó más remedio que ponerse de puntillas para aliviar la presión de la cuerda entre sus piernas. Me quedé un rato contemplándola mientras ella se esforzaba en no perder el equilibrio. Sin embargo, no tardé mucho en esgrimir el pinwheel y atormentarla paseándolo por sus nalgas y costados. Sus gritos llegaron de inmediato. En vano intentaba zafarse una y otra vez del tormento al que la sometía. Pero debido a su precaria posición, cada vez que intentaba escapar, la cuerda situada entre sus piernas le recordaba que no podría alejarse indefinidamente de mí. Era en esos momentos cuando sus gritos y quejas se hacían más patentes, pues a la tortura del pinwheel se sumaba la presión ejercida por las cuerdas entre sus piernas. En un determinado momento cesé toda actividad y me quedé quieto, observándola. Procurando que ni siquiera pudiera captar mi respiración. Al cabo de unos segundos vi que comenzaba a mover la cabeza, sin duda intentando captar algún sonido, extrañada por mi inactividad. “¿Hola?”, dijo. Yo seguí callado. “¿Amo?”. Silencio. “¿Hola, hola?”. En ese momento ya no puede aguantar la risa :P. Le quité a satin las esposas y la cuerda, liberándola de su tormento… tan solo para infligirle otros. Le puse unas muñequeras especialmente diseñadas para atar a la sumisa con los brazos por encima de la cabeza. Son unas muñequeras anchas, que rodean toda la muñeca, para evitar lesiones. Están provistas de una especie de extensión que se proyecta hacia la palma de la mano y que permite que la sumisa pueda empuñarla para así poder descargar la tensión que, de otra forma, se ejercería sobre las muñecas. Llevé a satin hasta otra zona de la mazmorra, donde até cada una de las muñecas a sendas cuerdas que pendían del techo. Le ordené. Además, que mantuviera las piernas separadas, de forma que su cuerpo formara una X y fuera perfectamente accesible desde cualquier lado. Continué atormentándola con el pinwheel y dándole azotes en las nalgas. Pero en un momento dado, satin se rebeló contra mi aoutoridad e intentó morderme. Por supuesto, al tener los ojos vendados era casi imposible que me diera alcance. Pero al mismo tiempo, sus ataques eran totalmente aleatorios y, por lo tanto, peligrosos. ¡Totalmente inconcebible! ¿Mi sumisa intentado atacarme? ¿Rebelándose? Aquello no podía quedar así. Procuré que mis movimientos fueran silenciosos y me mantuve a una distancia prudencial de ella. Satin seguía lanzando mordiscos al aire de vez en cuando –bonito espectáculo para las tres personas que estaban mirándonos a través de la ventana, jeje-. Yo rondaba a su alrededor, acercándome a ella para azotarla, y retirándome de nuevo inmediatamente a una distancia segura. Observé que, en un momento dado, ella adoptaba la táctica de girarse repentinamente para intentar alcanzarme con la guardia baja. Pero una vez asumida su nueva forma de actuar, no fue ningún problema cotrarrestarla. Ni que decir tiene que satin no se libró de los azotes que, como correspondía al castigo que se merecía por su rebeldía y desobediencia, esta vez fueron aplicados con un poco más de fuerza. Cuando creí que el castigo había sido suficiente como para redimir su falta, la desaté y salimos de la mazmorra para ir a sentarnos al sofá -no hacía mucho que nuestros espectadores ya se habían ido-, donde la abracé y y le di los mimitos y besitos que satin se merece, jeje.
25/05/2004
Diario bdsm de sumisa satin: Martes 25 de mayo de 2004Cuatro meses de la primera sesión!!! oooooooh jeje, sí, sí, el 24 de mayo hizo cuatro meses de la primera sesión que tuve con mi querido Amo Hellcat, y sigo tan orgullosa de ser su sumisa como el primer día, mejor dicho, cada día que pasa más orgullosa me siento! Es una gran suerte tener un Amo como Él, que me domina y me posee por completo, mi confianza hacía él es ciega, y si a eso le añadimos su ternura y su delicadeza en determinados momentos, pues solo cabe decir que es un tesoro!! Y me lo quedo para mí, con látigo incluido jeje :P Muchas gracias Amo Hellcat por aguantarme estos cuatro meses!! ^_^
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