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Master Hellcat

S.S.C., R.A.C.K e I.R.P.P.

Ya os había hablado con anterioridad de la regla S.S.C. Pero nunca está de más volver sobre tus pasos, repasar lo ya explicado y ampliar información. Al fin y al cabo el tiempo nos permite reflexionar y aprender más cosas. Así que no sólo os voy a hablar de la regla S.S.C., sino también de la regla R.AC.K., e incluso me vais a permitir la licencia de añadir algo de cosecha propia: la regla I.R.P.P. Además, este post no sólo habla de BDSM, sino en cierto modo también de la Historia del BDSM, por lo que creo que os puede resultar interesante.

Las siglas S.S.C. corresponden a la expresión Sane, Safe and Consensual, que habitualmente veréis traducida al castellano como Sano, Seguro y Consensuado. El término S.S.C. fue acuñado por primera vez por David Stein en 1983 y acabó siendo adoptado por toda la comunidad BDSM como marco de referencia para llevar a cabo dichas prácticas. Existe un cierto debate dentro de la comunidad BDSM hispanohablante sobre el término "sano", pues no es la traducción literal de la palabra inglesa sane, que debería traducirse como "cuerdo" o "mentalmente sano" (en inglés, "demente" se traduce como "insane"; es decir, lo contrario de "sane"). Hay gente que se toma este asunto realmente en serio, generando auténticas discusiones al respecto. Personalmente, no entiendo tal discusión, pues no creo que llamar a una cosa "a" o "b" sea relevante. Lo realmente importante es el concepto que subyace tras esa denominación y que es independiente de la misma. Por ejemplo, a las sillas las llamamos "silla", pero podríamos perfectamente llamarlas "parasentarme". Lo realmente importante es el concepto, que no varía: un mueble que usamos para sentarnos. Por lo tanto, tanto da cómo traduzcáis el Sane, Safe and Consensual. Lo único que importa es que sepáis cómo ponerlo en práctica y que lo hagáis.

A continuación os explico en qué consiste cada uno de los conceptos del S.S.C.:

1. Sano/Cuerdo. Nos recuerda que todos nuestros juegos relacionados con el BDSM deben estar regidos por el sentido común. Siempre que deseéis poner en práctica alguna fantasía o algún juego, primero debéis preguntaros si tenéis los conocimientos necesarios, el material adecuado, etc. En definitiva, debéis preguntaros si es sensato llevar el juego a la práctica. Si tenéis alguna duda al respecto, por pequeña que sea, os aconsejo que no lo hagáis.

2. Seguro. Un juego que no sea "Cuerdo", tiene bastantes posibilidades de no ser "Seguro". Incluso si es "Cuerdo" nunca estará de más adoptar una serie de medidas básicas de precaución.

3. Consensuado. Los juegos BDSM han de estar consensuados entre ambas partes. Esto significa que Amo y sumisa han de estar de acuerdo en el tipo de juegos que van a realizar y en la forma de llevarlos a cabo.

A propósito de la regla S.S.C., pronto surgió una corriente que argumentaba que existía un cierto abuso y tergiversación en su interpretación. Esta corriente afirmaba que nadie que no esté participando de forma activa en una determinada actividad puede establecer qué es sano o seguro para los participantes de esa actividad, ya que lo que para unos no lo es, para otros sí puede serlo. Así, bajo el prisma de la regla S.S.C., alguien que observa una sesión puede considerar que es aburrida debido a las excesivas medidas de seguridad que observan los participantes, o peligrosa si cree que no hay suficientes. Sin embargo, para los participantes quizá esas medidas de seguridad son las correctas y no están interfiriendo en el desarrollo de una sesión que para ellos está siendo plenamente satisfactoria.

En base a este pensamiento, a finales de los años 90 surgió el término R.A.C.K., correspondiente a la expresión Risk Aware Consensual Kink, que puede traducirse al castellano como Riesgo asumido y consensuado para prácticas de sexualidad alternativa o no convencional. Los partidarios de esta regla consideran necesario dejar abierta una puerta a la posibilidad de otros puntos de vista que no tienen por qué coincidir con el del observador.

Veamos un ejemplo. Supongamos que Amo y sumisa deciden, de mutuo acuerdo, que el Amo no interrumpirá la sesión, incluso si ella se lo pide. Analicemos la situación. Los seguidores estrictos de la regla S.S.C. pueden argumentar que esto es una locura y que esa decisión ha sido tomada llevados por la excitación y sin pensar en las posibles consecuencias. ¿Y si se crea una situación potencialmente peligrosa que el Amo no sabe o no puede detectar? En cambio, los seguidores de la regla R.A.C.K. pueden argumentar que esa decisión corresponde únicamente a la pareja directamente envuelta en el juego. ¿Qué es una situación potencialmente peligrosa? Lo que visto desde fuera puede parecer una situación de peligro, quizá visto desde la perspectiva de los jugadores no lo es. El observador no les conoce y quizá se le está escapando algún detalle que ellos sí tienen en cuenta. No entraré a debatir quién tiene razón y qué regla es mejor o peor. Decantarse por una u otra no deja de parecerme un "quítate tú para ponerme yo". Mi opinión al respecto es similar a la que habéis leído para el término Sane. Llamadlo S.S.C., R.A.C.K. o como queráis. Creo que ambas reglas, más allá de la interpretación que cada cual quiera darles, persiguen el mismo objetivo, por lo que las guerras de siglas me parecen innecesarias y pueden hacernos perder de vista su común significado: divertirse sin peligro.

Llega el momento de hacer balance de todo lo que hemos hablado en este capítulo y resumirlo. Para ello, me he permitido la libertad de crear una regla, a la que he llamado I.R.P.P. Sus siglas corresponden, en inglés, a la expresión Inclusive Rule for the Protection of the Players, que podemos traducir como, Regla Incluyente para la Protección de los Jugadores.

Los aspectos englobados en esta regla son los siguientes: 

1. Regla incluyente. La regla I.R.P.P. no está destinada a sustituir las reglas S.S.C./R.A.C.K. o cualquier otra que aparezca en el futuro, sino a englobarlas y complementarlas. Cualquier regla o precepto que fomente la protección de las partes involucradas en los juegos siempre debe ser bienvenido.

2. Protección de los jugadores. Más allá de las siglas y las palabras, no perdamos de vista el verdadero objetivo: la protección, física y psicológica, de todas las partes involucradas en un juego.

3. Respeto, Diálogo y Sentido común. Los tres pilares básicos de cualquier relación BDSM, dentro y fuera de los juegos, son el respeto mutuo, el conocimiento mutuo a través del Diálogo y el uso del sentido común. Sin éstos, nunca será posible aplicar las reglas S.S.C./R.A.C.K. con éxito.

Hellcat

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