La mesa
Bueno, pues aquí está, tal y como os había prometido en algún post anterior. Ya sé que suena a tópico, pero si esta mesa pudiera hablar podría contar más de una interesante historia.
Lo mejor de todo es que ya estaba en el piso cuando lo compré. Seguro que el anterior dueño nunca pensó en lo versátil que podría ser, jaja.
Como podéis apreciar en la foto, la clave de su utilidad está en su robustez y en sus cuatro sólidas patas. No es lo suficientemente grande como para que la sumisa pueda tumbarse completamente sobre ella, pero si se sienta en uno de sus bordes más cortos y apoya los pies en el suelo, entonces sí tiene espacio suficiente como para tumbarse y estirar los brazos por encima de su cabeza para que puedan ser atados a las patas. Después basta con atar sus piernas a la altura de las rodillas o tobillo a las otras dos patas. El resto ya depende de la imaginación del Amo ;).
Hellcat
El uso de pesos u objetos análogos también está bastante extendido en el bdsm. Suelen colgarse de las pinzas para aumentar, de este modo, la sensación que éstas producen.
Las pinzas son uno de los elementos más utilizados en las sesiones bdsm. Actualmente existen en el mercado múltiples tipos de pinzas específicamente diseñadas para ello. Sin embargo, pocos diseños pueden superar a la ya clásica pinza de madera de toda la vida. Este objeto, habitual en cualquier hogar, puede presumir de cumplir tres requisitos que considero fundamentales y que no todos los artículos usados en las sesiones bdsm cumplen: es fácil de encontrar, barato y versátil.
El instrumento que veis en la foto es un pinwheel. Su uso es muy simple: basta con hacerlo rodar sobre el cuerpo de la sumisa.