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Master Hellcat

Relatos interactivos: Trata de blancas

MATERIAL RECOMENDADO

-Dos cuerdas, gomas para el pelo o similar para atar muñecas y tobillos.
-Un pañuelo o similar para amordazar.
-Un reloj para controlar tiempos.
-Cámara de fotos.

INTRODUCCIÓN

Eres una estudiante. Una mañana, mientras vas a la escuela, notas que una furgoneta te sigue. De pronto, oyes que el motor acelera. La furgoneta para a tu lado. Se abre una puerta lateral y unos brazos te agarran y te introducen en la furgoneta. Notas que alguien te tapa la nariz y la boca con un trapo. Al poco tus sentidos se nublan y pierdes el conocimiento.

EL RELATO

Cuando despiertas, poco a poco recuerdas lo sucedido. Estás tumbada en la cama, en una habitación que no conoces. Te levantas e intentas abrir la puerta, pero está cerrada con llave.
Mientras estás en ello, oyes el ruido de la cerradura. La puerta se abre. Aparece un hombre. Te amordaza y te ata las manos a la espalda. Te conduce por la casa hasta llegar al garaje adosado a la misma. Te introduce en la furgoneta y allí te echa sobre el suelo. Te ata los pies y te deja allí mientras él monta en la parte delantera y arranca.
Tras un trayecto de una hora, aproximadamente, la furgoneta se detiene. Oyes que la puerta del conductor se abre y se cierra. A continuación, ves que la puerta lateral se abre. El hombre te desata los pies y te ayuda a levantarte. Al salir de la furgoneta, ves que estás frente a una gran casa de campo.
El hombre llama al timbre. La puerta se abre y aparece otro hombre vestido elegantemente. Es el mayordomo.
-Traigo la mercancía.
El mayordomo te mira.
-Pase –dice-. El señor le recibirá ahora mismo.
El hombre te empuja dentro de la casa. El mayordomo os hace de guía. Subís por unas escaleras, recorréis un pasillo y, al llegar a una puerta, el mayordomo llama por con los nudillos.
-Adelante –dice una voz.
El mayordomo abre y entráis los tres. Es una habitación excepcionalmente amplia y llena de muebles. El hombre de la furgoneta te conduce hasta el dueño de la casa. Te quedas de pie, frente a él, con las manos atadas aún a la espalda. Es un hombre alto y bien formado. Es evidente que posee una gran fuerza física. Te mira con unos ojos profundos y llenos de expresión. Tú sólo puedes bajar la mirada ante ellos.
El hombre camina a tu alrededor, estudiándote. Cuando se encuentra detrás de ti los pasos se detienen. Oyes su voz.
-¿Cómo te llamas?
Respondes.
-¿Cuántos años tienes?
Respondes.
El sonido de los pasos se reanuda y el hombre vuelve a ponerse ante ti. Pero ahora se dirige a tu secuestrador.
-Todo es correcto. Puede retirarse. Mi mayordomo le pagará los honorarios estipulados.
Oyes que la puerta se cierra a tu espalda. Estás a solas con él. Te habla.
-Seguro que te estás haciendo muchas preguntas. Veamos si puedo responder a algunas. Sí, te han secuestrado. Yo he sido el que lo ha ordenado. Bueno, para ser exactos he contratado a una organización que se ha encargado de secuestrarte para mí. Mi nombre no es importante. Para ti soy el Amo, y así me llamarás siempre que debas dirigirte a mí -su mano se posa en tu barbilla para obligarte a alzar la cabeza y que tus ojos se encuentren con los suyos.- Y esos hombres te han secuestrado por una única razón: a partir de ahora serás mi esclava.
Cuando te suelta, vuelves a bajar la mirada. De nuevo, tu nuevo Amo camina hasta situarse detrás de ti. Sientes que las ligaduras ceden. Te ha desatado. Te frotas las manos para restablecer la circulación.
-Eres muy hermosa. Quiero verte. Quítate la ropa.
No puedes hacer nada por evitarlo. Si no obedeces sumisamente, intuyes que Él te hará obedecer por la fuerza. Te desnudas completamente, pero tapas tus pechos con un brazo y tu sexo con la otra mano.
Ves como tu Amo frunce el ceño.
-Descubre tu cuerpo. Pon tus manos a la espalda y separa las piernas.
Lentamente obedeces su orden y te muestras desnuda ante Él.
-Una esclava nunca debe cubrir su desnudez ante su Amo a menos que este así lo indique expresamente.
Tu Amo te observa durante un rato. Sientes cómo sus ojos se posan en tu pecho, acariciándolos con su mirada. Sus ojos descienden. Ahora miran tu sexo. ¿Qué estará pensando? Sin duda puedes esperar lo peor. Tu situación es desesperada. Estás sola, en una casa extraña, desnuda ante un desconocido. Nadie sabe dónde te encuentras y sabes que nadie va acudir en tu ayuda. Sólo queda un camino: obedecer.
-Es hora de comenzar tu adiestramiento, esclava. Arrodíllate.
Obedeces la orden y te arrodillas en el suelo con las piernas juntas.
-Esa no es forma de arrodillarse, esclava. Apoya las nalgas en los talones y separa las rodillas.
Obedeces la orden.
-Ahora apoya el dorso de las manos sobre las piernas. Mantén la espalda recta y los hombros hacia atrás, ofreciéndome tus pechos.
Haces lo que te ordena.
-Eso es –dice, visiblemente satisfecho-. Es importante que una esclava esté siempre ofrecida a su Amo.
Él comienza a caminar a tu alrededor, lentamente. Oyes el sonido de sus pasos amortiguados por la alfombra.
-Ahora pon los brazos detrás de la cabeza.
Obedeces.
Tu Amo se detiene ante ti y observa tus pechos erguidos durante unos segundos. Sientes cómo se alzan y descienden al ritmo de la respiración. ¿Se habrá dado cuenta Él de esto? Te gustaría no tener que respirar para que no llamaran tanto su atención.
Tu Amo camina hasta un sillón y se sienta. Sigue observándote. ¿Cuándo se dará por satisfecho?
-Sé que tienes ganas de cubrirte. Pero no lo vas a hacer. ¿Sabes por qué?
Respondes con un “No”.
-Esa respuesta no es adecuada. No has de usar palabras sueltas para responder. Siempre que debas usar una única palabra para contestar, debes añadir “Amo”. ¿Entendido?
Respondes con un “Sí, Amo”.
-Bien, porque si me desobedeces serás castigada. Y aunque puedo adivinar que te gustaría saber cuál sería tu castigo, no te lo voy a decir. Lo descubrirás cuando me desobedezcas.
Respondes con un “Sí, Amo”.
Te asusta pensar en el castigo. Ahora estás en su poder y, mientras no puedas escapar de él, te conviene obedecerle. Si no, es muy posible que te haga daño.
Señalando un sofá situado enfrente de él te da una nueva orden.
-Siéntate en ese sofá.
Obedeces. Pero olvidas lo dicho anteriormente y lo haces con las rodillas juntas y pones los brazos a tu lado. Él frunce el ceño.
-No cambies nunca una postura si no te dicen expresamente lo contrario. Antes te he dicho que mantuvieras las rodillas separadas. Además, en ningún momento te he ordenado que quitaras los brazos de detrás de tu cabeza.
Te disculpas con un “Lo siento, Amo”. Separas las rodillas y vuelves a poner los brazos sobre tu cabeza.
-Así está mejor, esclava. Puedes bajar los brazos.
Obedeces.
-Ahora vas a masturbarte para mí, pero no deseo que llegues al orgasmo. Así que lo en el momento en que notes que llegas al límite, pararás, volverás a poner tus brazos detrás de la cabeza y esperarás instrucciones. Quiero que mientras te masturbas me mires a los ojos.
Obedeces su orden mientras notas sus ojos clavados en los tuyos. Cuando notas que vas a llegar al orgasmo, te detienes y adoptas la postura que te ha ordenado.
-Puedo notar que estás muy excitada, pero aún vas a tener que esperar un rato antes de poder correrte. Levántate y ponte ahí –te señala una zona despejada de la habitación.
Obedeces.
-Tiéndeme tus manos.
Obedeces y adelantas tus manos hacia Él. De una bolsa que no habías visto antes, situada debajo del sillón donde estaba sentado, tu Amo saca unas muñequeras que te coloca. Mientras lo hace miras hacia arriba y ves que sobre tu cabeza pende una barra horizontal sujeta a una cadena que cuelga de una polea en el techo.
Cuando ha terminado, con las muñequeras, sujeta cada una de éstas a cada extremo de la barra, de forma que tus brazos quedan colgando de la misma, aunque flexionados.
Tu Amo camina hasta una manivela sujeta a la pared. Comienza a darle vueltas y la barra comienza a subir, tensando tus brazos. Tu cuerpo adopta la forma de una Y.
-Separa las piernas.
Obedeces. Ahora tu cuerpo adopta forma de X. Eres accesible desde cualquier punto. Te das cuenta de que podría hacer cualquier cosa contigo y no podrías impedirlo de ninguna forma.
-Voy a dejarte aquí durante una hora para que puedas reflexionar sobre tu nueva condición de esclava.
Oyes cómo la puerta de la sala se cierra y te quedas sola.
Transcurrido el tiempo, el sonido de la puerta abriéndose te indica que tu Amo ha vuelto. Sin embargo, tu sorpresa es mayúscula cuando ante ti aparece, no tu Amo, sino el mayordomo, con una cámara de fotos en la mano. Sin decir nada, comienza a hacerte fotos. Después, camina hasta la manivela que gobierna la polea. Accionándola, tus brazos se destensan. El mayordomo desengancha las muñequeras de la barra y te las quita. Te frotas las muñecas para reactivar la circulación.
A continuación se dirige a ti con aire muy digno.
-El Señor me ha pedido que le comunique su deseo de que se ponga a cuatro patas sobre el sofá, con las piernas separadas. Él vendrá dentro de una hora. Me ha pedido que no abandone la habitación hasta estar seguro de que adopta la postura correcta.
Obedeces la orden y adoptas la postura requerida.
Una hora más tarde vuelves a oír el sonido de la puerta. Sabes que tu Amo está allí, pero no te atreves a girar la cabeza para mirarlo.
Por los sonidos, crees averiguar que se ha sentado en el sillón de antes, por lo que puede ver tu cuerpo de perfil, la curvas de tus nalgas recortadas sobre el respaldo del sofá y la redondez de tus pechos.
-Unas fotos realmente preciosas, esclava. Las añadiré a mi archivo personal.
¿Archivo personal? Eso significa que no has sido la única chica que ha pasado por sus manos. Pero, si ha habido más, ¿dónde están ahora?
-Cambiando de tema, creo que ya va siendo hora de permitirte llegar al orgasmo. Así que en la posición en la que estás ahora, te masturbarás hasta correrte. No me importaría hacerlo yo mismo, pero ya tendremos tiempo para ello… y para más cosas.
Obedeces su orden y te masturbas con una mano, manteniendo la posición hasta llegar al orgasmo.
Después, continúas en la misma postura durante unos segundos, hasta que Él te da la siguiente orden.
-Arrodíllate.
Conocedora ya de qué postura debes adoptar al arrodillarte, cumples la orden.
-Dime, esclava. ¿Te ha gustado correrte?
Respondes con un “Sí, Amo”.
-Entonces dame las gracias.
Tu instinto te dice que no le bastará con un simple “Gracias”. Respondes con un “Gracias, Amo, por el placer que me ha proporcionado ”.

Hellcat
Barcelona
9 de septiembre de 2004
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31 comentarios

Hellcat -

Hola luz,

Muchas gracias por leer nuestro blog y por tu palabras. Escribí este relato a modo de experimento. No descarto hacer más si dispongo de tiempo, aunque lo colgaría en el nuevo blog masterhellcat.wordpress.com.

Si tienes tiempo y te animas, puedes escribirme sobre tu experiencia con este relato a hellcat74@mixmail.com. Así, además de saber cómo lo pasaste, podrás contarme dónde viste mayor dificultad o qué fue lo que más sencillo, etc.

Saludos ^^

luz -

Hola!! Soy nueva en este mundo del BDSM aunque siento muchas ganas de concerlo a fondo. La verdad es que desde pequeña he tenido fantasias de tendencia sumisa y esta es una de ellas! Me sorprendí mucho al leerlo y la verdad que me encantó. Espero poder leer más textos interactivos ymuchos mas posts tuyos, Hellcat.
Un beso

sad dolly -

perversamente hermoso, en vdd creo q es fabuloso, solo t sugeriria q lo cuadraras un poco mas con la realidad, ac algun tiempo sali con un hombre q le gustaba hacer ese tipo de cosa. francamente si dejas 30 min a una persona colgada de los brazos y con las piernas abierta pasan dos cosas, primera tienes q vigilarla e implantar un castigo x cada vez q intente juntar las piernas ya q es muy knsado, y segunda los brazos t qdan muy knsados para sostener tu cuerpo al ponerte en cuatro y ad+ masturbarte. te lo digo por experiencia, talvez dsps puedamos interkmbiar ideas y experiencias...
cuenta conmigo para ello

besitos

Anónimo -

qe ascooo

Hellcat -

No hables de lo que no conoces. Más psicópata eres tú que has estado dispuesto a perder tu tiempo para escribir un mensaje insultando a gente que no conoces sobre un tema que tampoco conoces.

linda -

no cabe duda que las personas que acen esto son unos piscopatas y no tienen alma

Cris -

Excelente construcción, tanto en el contenido como en la expresión. Únicamente señalar, con perdón y respetando la autoría, algunos detalles poco realistas: El secuestro de la víctima es un tanto vulgar, habría que trabajarlo más a fin de constatar que esa era la víctima buscada y no otra y cabría otro escenario, discoteca, club, etc. Además tampoco parece creíble la tranquilidad de la secuestrada ante su secuestrador y ante el dueño que la compra. Recién secuestrada, sin ataduras no cabe que no se rebele e intente luchar y escapar de sus captores. O incluso, presa de un ataque de nervios, podría haberse bloqueado y desatar un ataque de histeria. Todo menos ceder a desnudarse y masturbarse y dejarse encadenar pacíficamente ante su nuevo dueño. La vícima, una vez secuestrada debería haber aparecido desnuda y encadenada ante la presencia del amo e incluso ante actitudes lógicas de rebeldía y desesperación cabría la aparición de un látigo para hacerla entrar en razón. Por otra parte, no se nos dice nada de la colección de fotografías de otras chicas secuestradas ni de su destino.No sabemos si siguen siendo esclavas suyas o las ha traspasado a alguien. Hay muchos temas para proseguir. En todo caso enhorabuena y buenos deseos para proeseguir el relato.

arcangel69 -

muy buena excelente quiero mas... me gustaria ser ta bueno como tu para todas esas cosas asquerosas de manera decente

Hellcat -

Muchas gracias por tu comentario.
La verdad es que después de leer tu mail me he leído de nuevo tanto el relato como las instrucciones para llevar a cabo los relatos interactivos. He visto varios fallos a nivel gramatical. También me gustaría profundizar un poco en los sentimientos de la protagonista para ayudar y guiar a las lectoras del relato a escenificarlo y hacer que se sumerjan más en el papel.

De todos modos no especificas si tan sólo te has limitado a leer el relato o también lo has escenificado. Estaría muy bien que explicaras cómo te fue, qué dificualtades encontraste, qué partes te gustaron más y por qué, etc. Eso me ayudaría a modificar este relato y a hacer otros nuevos cuando tenga tiempo.

Besos ;)

sumisa_aprendiz -

¡Te felicito Hellcat! Has ido a dar con una de mis mayores fantasías desde que conocí el BDSM y quedé prendada por este mundo. Gracias por el fantástico rato que he pasado leyendo tu relato. ¿Para cuando el próximo? Ya estoy impaciente. jeje
Besos.

Hellcat -

Jajajajaja. Claro, claro, seguro que hay mucha gente que en cuanto lea este relato se decide a montar una red de trata de blancas. Por favor...

Este relato es una ficción y quien confunde ficción y realidad, tiene un grave problema...

Corrector -

Que porqueria de relato...Y si la esclava fuera tu hija?...o tu hermana?..o alguien a quien amas?...No te das cuenta que le proporcionas mas combustible al fuego de los depravados?...Tienes madera, pero este tema es simplemente degradante...

Hellcat -

Hola! Pues si que hacia tiempo que no te pasabas por aquí. Bueno, no te preocupes que no he escrito tantas cosas desde la última vez, jeje.
Besitos

Brujita666 -

Hola!Hace tiempo que no leia nada tuyo. Veo que me he perdido muchas cosas, espero coger el hilo otra vez, sobre todo porque tengo que aprender cosillas......Tendré que pedir que me enseñen a ser "

Hellcat -

Muchas gracias por los halagos siervo[Ama_Nadia}, jeje. Se agradecen.
Saludos

siervo[Ama_Nadia} -

El relato "huele" a sometimiento y sexo oscuro...me ha gustado mucho,esta muy bien construido.Enhorabuena.

Hellcat -

Jajajajajajajajaja

Marina -

sexo, sexo, sexo y orgasmo, todo el relato gira basicamente sobre esto, que triste limitar tanto el bdsm. Eso si, tambien hay fantasias como dejar a la sumisa una hora en postura de X con los brazos tensos, si lo hubieras hecho seguro que variabas el tiempo por las rampas de tu sumisa. Una cosa es la fantasia y otra la realidad hellcat, ten cuidado leyendo tantos comics.

Rachel B. -

Sólo pregunté y no escribí nada que explicitara que no me gustara.

Besos

Hellcat -

Vaya, por tu comentario en el artículo de las instrucciones del relato interactivo creí que no te había gustado la idea.
La verdad es que sí que tengo idea de escribir más relatos de este tipo, ya sean nuevos o continuaciones de este.
Lo que pasa es que tengo pendiente el acabar otro relato, el de los vampiros, y la verdad es que ahora debido a circunstancias me es algo mñás difícil escribir. Pero bueno, tengo la intención de acabar el relato de "Yo, vampiro" y luego seguramente sí haré alguno más interactivo.

Rachel B. -

Este artículo es de 9 de septiembre. ¿Para cuándo el siguiente? Lo que te digo: a este paso vamos a terminar de jugar cuando la artrosis nos domine y la líbido sea sólo un recuerdo de una vida anterior.

Besos

Hellcat -

¿Qué quieres decir?

Besos

Rachel B. -

A este paso, vamos a terminar de jugar cuando ya no tengamos edad para poder hacerlo...

Besos

Hellcat -

Pos si Bruixeta, a ver qué tal va el tema este. Besis.

Hellcat -

Gracias por el comentario y por el elogio. Besitos :)

luaDark -

Interesante relato e interesante blog :D

saludos

Bruixeta -

Ya veo que has estado maquinando...¿Relatos interactivos? es una posibilidad...A ver que tal se te da...Al final lo mismo te haces una cartera de sumisas interactivas...Ya me contarás...Besos

Hellcat -

Bueno, supongo que debe de ahber opiniones para todo. Afortunadamente no todo el mundo ha pensado como tú.
Un saludo

morFEO -

menuda soberana parida!

Hellcat -

Muchas gracias Llu...jurjur (jeje). El próximo intentaré hacerlo más largo ;)

Llu.. jurjur -

una idea geniaaaaal Hellcat!!!!!!! pero se hace muy cortito jooooo!!! :(
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