¿Qué es el bdsm?: ¿Qué pasa si la sumisa desea detener la sesión?
Una lectora ha dejado planteada una muy interesante cuestión en un comentario de la página. Dada la relevancia del tema, creo que es motivo suficiente para dedicarle un artículo. Dicha lectora me pregunta qué pasaría si contacto con una chica que cree ser sumisa y, en el momento en que empieza la sesión, se da cuenta de que no es así, y que en realidad está pasando un mal rato. Bien, vayamos por partes.
Si la chica ha llegado recientemente a este mundo y nunca ha jugado, probablemente lo primero que busque sea información para aprender qué es el bdsm*, ya que de esta forma podrá saber si la idea que tenía se corresponde con la realidad. Por supuesto, yo la informaré y responderé a sus dudas en la medida que mis conocimientos y mi experiencia me permitan. Precisamente uno de los objetivos que busco con esta página es informar a todos aquéllos que necesitan que les resuelvan sus dudas.
Generalmente, tras este periodo de explicaciones y resolución de dudas, la chica ya puede intuir si lo que realmente siente en su interior tiene que ver con la sumisión. Si no es así, no llegaremos más allá. Fin del asunto. Si por el contrario, ella cree que es sumisa, también cabe la posibilidad de que aún así no se sienta preparada para dar el paso hacia la praxis y desee esperar. Ningún problema. La tercera posibilidad es, como ya habréis adivinado, que la chica se dé cuenta de que, efectivamente, es sumisa y que desee pasar a la práctica.
En este último caso, se iniciará entonces un diálogo destinado a sentar las bases de los juegos. Esto nos permitirá a ambos conocernos mejor de cara a una mejor compenetración como Amo y sumisa. Incluso es muy posible que, antes del día señalado para la primera sesión, hagamos algunos juegos a través de e-mail o de msn para que ella tenga algunas nociones prácticas sobre los juegos. Intentaré, además, que sea consciente en todo momento de que va a dar un paso muy importante e intentaré arroparla con mi experiencia para que sea ella la que, LIBREMENTE y sin coacciones, elija dar ese paso.
Llegados a este punto es importante decir que la sumisa no debe temer el no estar a la altura del Amo por su falta de experiencia. No importa si el Amo tiene mucha experiencia y la sumisa no. El Amo enseñará a la sumisa cómo debe comportarse y la educará en su sumisión y entrega. Al fin y al cabo, esta educación también forma parte de los juegos D/s. Y, como Amo, os puedo asegurar que adiestrar a una sumisa principiante es una experiencia muy bonita y gratificante.
Una vez aclarado esto, prosigo con el tema que nos ocupa. Llega el día señalado: la primera sesión. Estamos juntos y ella espera mis instrucciones. En un momento dado, ella se da cuenta de que, incluso después de todo lo explicado y hablado, la realidad no es como ella se la imaginaba. No se siente cómoda. Y me dice que no quiere continuar. Por lo tanto, ¿qué hago yo? Pues bien, sólo puedo hacer una cosa: detener la sesión. Sin más. No hay debate posible sobre ello. Porque una de las reglas de oro de toda sesión bdsm es que LA SUMISA PUEDE DETENER LA SESIÓN EN CUALQUIER MOMENTO, Y EL AMO ESTÁ OBLIGADO A ATENDER ESTA PETICIÓN. Sin excusas y sin peros. ¿Cuál es la alternativa? Incurrir en un delito de agresión. Así de claro. ¿Os parece que soy duro por pensar así? Quizá. Pero la frontera entre lo que es el bdsm y lo que no lo es debe quedar totalmente definida*. Y considero que esta es una buena forma de marcar la frontera: sin ambigüedades.
Espero, querida lectora, que has planteado tan importante cuestión, que este artículo haya resuelto tus dudas. La verdad es que nunca me he visto en una situación así, puesto que siempre procuro poner los medios para no llegar a ella. Pero como ves, tengo muy claro lo que haría y lo que no. Si en algún momento no te sientes cómoda en una sesión, simplemente pide a tu Amo que la detenga.
En todo caso, para evitar situaciones incómodas que te lleven a hacer una petición de este tipo a tu Amo, yo siempre abogo por el diálogo. Habla con él. Conócele y deja que te conozca. Sólo mediante esta fórmula podréis saber qué esperáis el uno del otro, qué os gusta y qué no, y cómo hacer que el otro se sienta cómodo.
Hellcat
Barcelona
19 de febrero de 2004
*ver los artículos incluidos en el tema ¿Qué es el bdsm?