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Hola!!!!!! Otro Año ha pasado y de nuevo aprovecho la oportunidad que me da el blog para felicitaros a todos. Que tengáis un buen años 2009!!! Hellcat Pues eso, que ha pasado otro año. Así que aunque sea con unos días de retraso, os deseo a tod@s un muy feliz año 2008. Y ahora os dejo... que tengo que reunirme con mi perrita!!! Hellcat Hola a todos. Ya hemos alcanzado la cifra de cien mil visitas. Muchas gracias por seguir leyendo este blog. Espero que lo sigáis disfrutando como hasta ahora. Si tenéis cualquier sugerencia o cualquier idea no dudéis en expresarla o contactar conmigo. ¡¡¡Saludos a todos!!! Hellcat Buenas, hace ya mucho tiempo que no escribo aquí pero eso no quiere decir que mi Amo y yo hayamos dejado de practicar el bdsm, es sólo que ahora tenemos menos tiempo para plasmarlo en el blog. No os puedo poner al día de todo lo que hemos hecho, pero sí explicaros lo que hicimos la semana pasada. Para empezar el martes mi Amo decidió que a partir de las doce de ese dia ya no podría volver a tener ningun orgasmo, y por si eso era poco cuando llegara el viernes, día de encontrarnos, tampoco dejaría que me corriera, sólo me permitiria hacerle una felación, cosa que fue bastante dura, ya que aunque durante la semana no es que vaya salida perdida y necesite masturbarme, cuando llega el viernes ver a mi Amo y estar con Él me pone muchísimo y con la prohibición y todo eso pues mucho peor. Cuando llegó el viernes me ordenó que me desnudara y me pusiera a cuatro patas sobre la cama, Él se desnudó también y cogió su camara de fotos digital, cosa que no me esperaba y que no me agrada demasiado, por no decir nada, así que me grabó a cuatro patas, mientras me acercaba a Él y mientras metía su miembro duro en mi boca, me filmó durante un rato, además me ordenó que le masturbara así, a cuatro patas, como una perra. Después de un rato dándole placer llegó el momento de correrse, lo hizo en mi boca y me ordenó que no me lo tragara, me grabó con su leche en mi boca y después decidió que la tragara mientras seguía grabándome. Yo estaba deseando que me penetrara, pero no era mi momento, así que tuve que obedecer y portarme como una perrita que se ha llevado justo lo que se merece, ser usada sin recompensa alguna, bueno con la recompensa de servirle, cosa que debería bastarme. El resto de la noche seguimos juntos, y después de ver fragmentos de películas porno yo estaba muy caliente, y necesitaba que mi Amo me diera sexo. Despues de hacerse de rogar fue benébolo y decidió penetrarme allí mismo, en el sofá, con el riesgo de que entrara alguien a casa y nos encontraran en plena acción, después de suplicárselo me permitió ir a la habitación, y allí siguió penetrandome, dura y salvajemente, me hacía daño pero me encantaba, me sentía violada, maltratada pero me encantaba y estaba muy excitada, además pellizcaba y mordía mis pezones con fuerza, y por si fuera poco me amenazó con penetrar mi culito más tarde si se le antojaba. Finalmente dejó que me corriera y utilizó mi cuerpo para correrse Él, todo un honor Amo. De nuevo gracias por permitirme gozar a su lado. Al día siguiente sin previo aviso me ordenó que fuera a mi habitación y le esperara desnuda con las piernas bien abiertas para recibirle como una zorra, después me penetró sin descanso, muy duramente, mientra me decía al oído lo sumisa y perra que era, ecibiendole tan abierta y mojada. Y bueno tampoco hace falta que os explique el proceso entero jeje. El último día que estuvimos juntos, al despertarnos comencé a chupar su miembro, y despues de un rato saboreándolo, cuando ya estaba a punto de correrse, abrió mis piernas y me penetró para correrse, todo esto con la puerta de mi habitación abierta y con el riesgo de que nos descubriera alguien. Me sentí totalmente humillada y usada, pero al fin y al cabo para eso le sirvo, y me encanta. Gracias Amo por permitirme estar a sus pies ^_^. Feliz Navidad a todos y que tengáis un buen año. Perdonad que sea tan escueto pero es que dentro de poco voy a casa de mi perrita para pasar la Navidad juntos :p. Como ya habéis podido leer, mi Amo está más que contento con su regalo de cumpleaños y me lo ha agradecido mucho, mucho, jeje. Bueno no voy a entrar en los detalles de lo que pasó. Sólo diré que se lo pasó de muerte y a mí me dio muchísimo morbo, pero ahora no sé como voy a mejorar el regalo del año que viene :s. Pero bueno, imaginación no me falta. Hace tiempo que no escribo, así que, como me ordenó mi Amo, voy a relataros lo que hicimos este fin de semana. A mi querido Dueño se le antojó que le masturbara usando jabón, así que como sumisa, obedecí sus ordenes, Él se tumbó en la cama sobre una toalla con las piernas separadas y yo me senté justo enfrente, entre sus piernas, para tener su miembro totalmente a mi alcance. Su pene ya estaba muy duro, así que disfruté un rato chupándolo, hasta que decidí echarle jabón y un poco de agua con una botella. No sabía muy bien como hacerlo, pues una masturbación normal no tenía gracia, así que, aprovechando la libertad que me proporcionaba el jabón, hice movimientos de toda clase para poder estimularle desde la base hasta la punta. Primero le masturbé de abajo a arriba y cuando vi lo bien que se deslizaban mis manos, empecé a hacer movimientos complementarios con mis dos manos. Con una mano estimulaba la base y con otra la punta. Además formaba un cilindro con mis manos y deslizaba una tras otra por todo su miembro como si las penetrara. De vez en cuando el jabón se secaba, así que bebía un sorbo de agua para calentarla y se la echaba otra vez en su miembro duro y latiente y seguía masturbándole de diferentes maneras que me resultan dificiles de describir. Una de las que más le gustó fue cogiendo su pene y dirigiéndolo hacia mí, prácticamente colocándolo horizontalmente como su cuerpo (y sin forzar demasiado para que no le molestara) y masturbarle de esa manera. Tanto le gustó que después de mucho rato intercalando movimientos recibí su orgasmo. Y no hay mayor placer para una sumisa que poder disfrutar del orgasmo de tu Amo después de tanta dedicación. Para acabar, voy a contar lo que hicimos esa misma tarde. No había nadie en mi casa, así que como mi Amo tenía que salir a hacer un recado, me puso dos pinzas en cada pezón y en los labios vaginales, y así me dejó desnuda debajo de las sabanas, con el riesgo de que entrara alguien en casa y no supiera como explicar mi situación. Pero por suerte no vino nadie. Al cabo de casi media hora llegó mi Amo y me quitó las pinzas con el consecuente dolor, me succionó los pezones para que volviera el riego sanguíneo y para oirme gemir de dolor al mismo tiempo y, finalmente, me penetró con fuerza y me violó (consentidamente :p) hasta quedar desfallecidos. Desde luego fue un gran dia. Muchas gracias querido Amo y Señor, y feliz cumpleaños!!!!!!!!!!!!!!!! ^_^. NOTA DE HELLCAT: El siguiente relato describe todo lo que ocurrió antes, durante y después de que satin me diera su regalo de cumpleaños. No se trata de una ficción. Todo lo que vais a leer es rigurosamente cierto. Como es natural, algunas localizaciones, nombres y eventos han sido modificados para proteger la identidad de los protagonistas.
Viernes, día 9
Cuando me dirigía a casa de satin, nada me hacía presagiar la sorpresa que iba a recibir. Es cierto que, durante la semana, ciertos indicios indicaban que estaba maquinando algo, pero ella supo desviar mi atención hábilmente para que no sospechara. Tras mi llegada, no pasó mucho tiempo antes de que ella me dijera “Tengo que contarte una cosa”. Sé por experiencia que cuando satin utiliza esta frase es porque el asunto a tratar es importante. La cuestión era si se trataba de algo bueno o de algo malo. Y eso es precisamente lo que le pregunté. “No es malo”, me tranquilizó. “No sé si te gustará, aunque supongo que sí”. Le urgí para que me contara qué era lo que ocurría. Ella me explicó que hacía unos días había puesto un anuncio en un conocido foro de contactos en internet buscando una chica… para mí, para que me acostara con ella. Además, satin estaría presente en todo momento. Ese sería mi regalo de cumpleaños. Naturalmente, ya podéis imaginaros mi sorpresa… y también mi excitación. Satin me contó que ya había contactado con una chica -la llamaré Sandra, aunque no es su nombre real- que le había parecido interesante, pero no sabía si sería de mi agrado, puesto que era bastante mayor que yo. Me mostró una foto y la verdad es que la primera impresión fue bastante positiva. Pero la cosa no acababa ahí. Las dos habían hablado por msn poco antes de que yo llegara a casa de satin y habían quedado en que Sandra se conectaría de nuevo para hablar conmigo y verme por cam. “Le dije cuándo ibas a llegar y me ha dicho que se conectaría de nuevo. Ya sabe que no tengo cam, así que hemos quedado en que, cuando se conecte, bajarás al ciber de aquí al lado para que te pueda ver”, me explicó satin. Y así fue. Cuando Sandra se conectó, me identifiqué y ella contestó “soy tu regalo”. Tras cruzar algunas palabras -elogios hacia satin por el regalo que me hacía, principalmente-, le dije a Sandra que en cinco minutos podría verme por cam. Me despedí de satin y me dirigí al ciber. Una vez allí, satin me dio la dirección msn de Sandra y la añadí. La cam sólo le enfocaba la cara y debo decir que, aunque fuera unos cuantos años mayor que yo, me gustó lo que vi. La verdad es que yo siempre me he guiado más por el morbo que por el físico. Por muy guapa que sea una chica, si no me da morbo, me quedo igual. Y cuando vi a Sandra, me dio mucho morbo. Estuvimos hablando un rato. “satin vale un imperio”, me dijo en un momento dado. “Qué me vas a contar”, contesté yo. Mientras hablábamos, le iba comentando a satin los puntos más importantes de la conversación. Básicamente a Sandra le preocupaban tres cosas. Una, que debido a la diferencia de edad existente entre ambos, no me gustase. Dos, la discreción. Y tres, que me diera corte que satin estuviera presente. Le aclaré que me gustaba lo que veía, que la discreción sería absoluta y que no me importaba que satin estuviera presente. Ella añadió que no creía que fuera capaz de dejar que satin interviniera y que deseaba tenerme para ella sola -aunque, según me había explicado satin previamente, Sandra le había dicho que había un 2% de posibilidades de que satin participara-, pues era heterosexual. Seguimos hablando y, al cabo de un rato, Sandra me preguntó si había alguien detrás de mí en el ciber. “Ni detrás ni a los lados”, contesté. Entonces, para mi sorpresa, bajó la cam y enfocó su cuerpo. Estaba desnuda. “¿Qué te parece?”, me preguntó. Me gustaba, y así se lo hice saber. “Esa es la respuesta que quería oír”, respondió. En total estuvimos hablando durante una media hora. Cuando regresé a casa de satin, ambas estaban concretando los detalles. En principio, nos veríamos el sábado siguiente. Sandra propuso un hotel situado fuera de la ciudad y quedamos en que el lunes satin llamaría para reservar la habitación y el miércoles ambas hablarían. Después le pedí a satin que me mostrara el perfil que había insertado en la página de contactos. Buscaba a una chica para que se acostara conmigo. Proponía que ella pagaría la cena y la habitación del hotel y que sólo participaría si la chica así lo quería.
Lunes, día 11
Al llamar al hotel recibimos una mala noticia al saber que no había habitaciones disponibles para el sábado debido a una boda. Así que satin realizó una búsqueda en internet para sugerir varias posibilidades, todas en la ciudad.
Miércoles, día 13
Sandra nos hizo saber que prefería la opción de ir a un hotel fuera de la ciudad por circunstancias que ahora no vienen al caso. Sugirió otro hotel y satin le dijo que lo consultaría conmigo por la noche. Finalmente, quedaron en que al día siguiente hablarían de nuevo. Aquella noche satin me contó la conversación mantenida y convinimos en que las condiciones eran adecuadas.
Jueves, día 14
Tras comunicarle nuestra decisión, Sandra nos informó de que deseaba que nosotros reservásemos una habitación, mientras que ella reservaría otra. El plan era que una vez que estuviéramos los tres en el hotel, nos reuniríamos en un restaurante que había al lado y después de comer, iríamos a una de las habitaciones.
Viernes, día 15
Sandra le contó a satin que ella ya había reservado la habitación, así que satin hizo lo propio. Y con esto, ya estaba todo listo para el encuentro del día siguiente.
Sábado, día 16
Pasé por casa de satin para recogerla y nos dirigimos hacia el lugar del encuentro. Llegamos al hotel, nos registramos y subimos a inspeccionar la habitación. Era pequeña y funcional, típica de un hotel de paso. Una cama de matrimonio, una mesa, una silla, un pequeño aseo y un televisor LCD era todo lo que había. Bajamos hasta el restaurante. Mi sorpresa fue mayúscula cuando, al llegar a recepción, vi a Sandra registrándose. Bueno, en realidad no fue el verla lo que me sorprendió, sino el reconocerla. La verdad es que nunca me he caracterizado por ser un buen fisonomista. Si veo a una persona en fotografía o por cam, es muy posible que luego no la reconozca en persona. Salimos del hotel y entramos en el restaurante, nos sentamos y esperamos. Sandra llegó un rato después, se sentó con nosotros y comenzamos a hablar los tres. La conversación se prolongó durante un buen rato tras haber acabado de comer. Después Sandra sacó un pedazo de papel del bolso y un bolígrafo y escribió: “Habitación 320, en 5 minutos”. “¿De acuerdo?”, preguntó. “De acuerdo”, contestamos nosotros. Pasados los cinco minutos subimos a la habitación de Sandra, llamamos a la puerta y entramos. Ella ya había colocado la silla en un rincón de la habitación para que satin tuviera una buena vista de lo que iba a ocurrir. “Bueno, tu chico me gusta”, dijo Sandra dirigiéndose a satin. “Siéntate”, añadió. Cuando satin se hubo acomodado, Sandra le dijo que la perdonase si no le hacía mucho caso, pero que iba a estar por mí. Acto seguido se acercó y comenzamos a… pero, en fin, no creo que estéis interesados en lo que sucedió durante las siguientes tres horas, así que mejor me lo salto. Pasamos el resto de la tarde hablando. Finalmente nos despedimos de Sandra, y satin y yo salimos de la habitación para volver a la nuestra. No pasó mucho tiempo hasta que abandonamos el hotel.
Bueno, este fue el regalo de cumpleaños de satin y esto es lo que ocurrió. Después volvimos a casa de satin, donde la recompensé como sólo ella se merece (de hecho la “recompensé” tres veces :p). Como podéis ver, decir que satin es la mejor sumisa del mundo, se queda muy corto. Gracias mil por el regalo, perrita!!! :).
Hellcat Barcelona 26 de septiembre de 2006 No pude escribir ayer debido a que blogia estaba en tareas de mantenimiento y me fue imposible acceder al blog. Pues eso, que ayer, fue mi cumple, jeje. Felicítame si lees esto :p!!!!! De un tiempo a esta parte me ha dado por reflexionar sobre la relación existente entre las prácticas BDSM y la arquitectura corporal de hombres y mujeres. ¿Condiciona de alguna forma la arquitectura de nuestro cuerpo las relaciones BDSM? Yo creo que sí. Hombres y mujeres estamos construidos de forma diferente. Y este hecho, unido al rol que profese cada uno dentro del BDSM, condiciona nuestras relaciones y forma de actuar. Por ejemplo, al mantener relaciones sexuales, tradicionalmente la mujer debe separar las piernas para permitir la penetración, mientras que el hombre es el que penetra a la mujer. Sin duda esto condiciona la actitud de ambos a la hora de realizar juegos BDSM, tanto en el rol de dominante como en el de sumiso/a. Vamos a analizar las diferencias físicas y sus connotaciones en el ámbito del BDSM. La sumisa que separa las piernas se hace vulnerable, se entrega, se expone, no sólo en el sentido físico de la expresión, sino también en el psíquico. Estoy seguro de que todos los Amos han aprovechado esto alguna vez cuando juegan con sus sumisas. Y ahondar en ello les permite humillarlas aún más, aumentando la sensación de entrega y vulnerabilidad por parte de ella, y de propiedad y poder por parte de él. Complementariamente, el hombre dominante, al penetrar a su sumisa, toma y posee lo que es suyo. El Amo puede usar el sexo como muestra de su poder y como instrumento para someter a la sumisa. Además, los papeles tradicionales del hombre como parte activa y de la mujer como parte pasiva en el sexo favorecen esta concepción de las relaciones BDSM. Lo que parece que la Naturaleza favorece en el caso de la mujer sumisa, ¿debe ser contrarrestado por la mujer dominante? Me explico: ¿debe una mujer dominante separar las piernas para permitir de forma pasiva que su sumiso la penetre? ¿No contrarresta esto la autoridad de la Ama? Afortunadamente, nuestros cerebros van más allá de lo que la Naturaleza nos ha dado. La mujer puede, efectivamente, adoptar un papel pasivo ordenando, por ejemplo, al hombre sumiso que “trabaje” para darle placer mientras ella disfruta de su esfuerzo. Esto no menoscaba la autoridad de la Ama en absoluto, sino todo lo contrario. Por otro lado, nada impide a la mujer dominante adoptar una actitud activa en el sexo, mientras que el hombre sumiso puede mostrarse pasivo. Está claro que el dominante, ya sea hombre o mujer, suele adoptar en los juegos BDSM un papel activo, mientras que la parte sumisa suele adoptar un papel pasivo. Dichos roles suelen ser exportados también a las relaciones sexuales dentro del BDSM. Y si bien, a priori, parece ser que la Naturaleza favorece más el papel del hombre como dominante y el de la mujer como sumisa, nuestra capacidad para cambiar y evolucionar en nuestra forma de pensar ha logrado modificar esto y permitir que cada cual pueda disfrutar del rol que más le agrade. Una vez más, todo depende de nuestra capacidad para usar la imaginación y entrar en nuestros respectivos roles. Hellcat Barcelona 7 de julio de 2006 No es ningún secreto que a los Amos nos gusta que las sumisas guarden en todo momento las formas y el protocolo establecido. ¿A qué Amo no le agrada que su sumisa le reciba adoptando una cierta postura o que demuestre su entrega expresándolo verbalmente con una frase? Valoro mucho la espontaneidad en una sumisa. Llegados a un cierto punto, considero que ella debe tener la capacidad de demostrar su entrega sin necesidad de que yo le indique cuándo y cómo ha de hacerlo. Que se despida de una conversación en la que en ningún momento hemos hablado de temas bdsm con un “A sus pies, Amo”, que por iniciativa propia se arrodille ante mí en un momento y lugar determinados, que escriba un relato inspirado en la última sesión que llevamos a cabo, etc. constituye, para mí, motivo de alegría. Posturas, frases y gestos son parte integrante, no ya de las sesiones, sino de la propia relación entre Amo y sumisa. Sin embargo, los Amos debemos ser conscientes de que la memorización de tanto protocolo requiere un cierto esfuerzo por parte de ella. Por esta razón, hemos de llegar a un compromiso que permita establecer una serie de protocolos, pero sin llegar al punto en que la sumisa se agobie. Cuando olvida alguno, el camino fácil implica pensar que ha sido negligencia suya. No obstante, también deberíamos plantearnos si, en vez de suya, la negligencia ha sido nuestra. Una sumisa olvidadiza puede ser castigada, pero primero tenemos que preguntarnos a nosotros mismos si no nos habremos extralimitado. La capacidad de memorización tiene un límite, así que antes de impartir órdenes sobre protocolos, pongamos siempre por delante la premisa de que en este juego han de divertirse ambas partes. En el tema de las posturas tengo, como todo el mundo, mis preferencias. No os voy a descubrir ninguna postura nueva que desconozcáis. Simplemente, aprovecho la oportunidad que me brinda el blog para dejar constancia de mis gustos. Me gustan especialmente tres posturas. - Arrodillada, con las piernas separadas, manos apoyadas sobre éstas por encima de la rodillas con las palmas hacia arriba y los hombros echados hacia atrás, ofreciendo sus pechos. Una clásica postura de espera.
- Como la anterior, pero con las manos detrás de la cabeza y codos separados, formando entre ellos un ángulo de 180 grados. En general, me agradan todas las posturas en las que los brazos de la sumisa quedan por encima de los hombros debido a que los pechos quedan alzados. - Arrodillada, postrada hacia mí con la frente tocando el suelo, los brazos estirados delante de la cabeza y las palmas de las manos apoyadas en el suelo.
Invito a las sumisas a que experimenten ante el espejo -bajo la supervisión de su Amo, si lo tienen, o por cuenta propia, si no es así- realizando diferentes posturas, pues quizá descubran aspectos de su cuerpo que hasta ese momento les habían pasado desapercibidos. No me estoy refiriendo a aspectos únicamente físicos. Mi experiencia personal me dice que estos ejercicios permiten que la sumisa –o la mujer en general, pues no tienen por qué estar limitados sólo a las sumisas- conozca mejor su cuerpo y se sienta más a gusto con él. En http://www.annasart.com/cart.php?ID=10 podéis ver varias posturas que pueden gustaros o, como mínimo, serviros para crear otras que sean de vuestro agrado. La web está en inglés. No sólo las posturas sirven para demostrar sumisión y entrega. Un simple gesto también puede tener un significado importante. Algunos incluso pueden ser realizados en público, pues para los profanos pasarán perfectamente desapercibidos. Como ejemplo práctico os puedo poner uno que usamos satin y yo: ella me coge la mano y me besa el dorso. Algo tan sencillo como esto, para nosotros tiene un significado como Amo y sumisa, pues ella me besa la mano como tal. Cuando lo hace, sé que me está diciendo “Estoy a sus pies, Amo”. “Una tontería”, pensarán algunos. Quizá, pero cada gesto tiene la importancia y el significado que cada uno le quiera dar.
Dejamos los gestos y las posturas y pasamos a algo más sutil: las miradas. No es fácil someter a una sumisa sólo con la mirada, pues debe estar predispuesta a ello. Para conseguirlo, ha de respetar al Amo y sentirlo como tal. Partiendo de esta premisa -tema extenso y del que ya he hablado en otros artículos de forma directa o indirecta-, usar la mirada para someter a una sumisa es algo que me proporciona mucha satisfacción. Metafóricamente hablando es como si “lanzara” la mirada para envolverla con ella y hacerla mía. El resultado suele ser que ella acaba apartando sus ojos de los míos e incluso protestando, lo cuál me divierte aún más.
Del mismo modo, también puede usarse el tono de voz como arma para someter. En este caso no se trata tanto de lo que se dice, sino de cómo se dice. Una misma frase, dicha con un tono más aterciopelado y/o más duro, puede obrar efectos importantes en la actitud de una sumisa: excitarla, asustarla, ponerla en guardia… o todo a la vez. Si se acompaña la voz de algún gesto complementario –tirar del pelo hacia atrás, caricias, etc.- adecuado a la situación, el resultado puede ser explosivo. En cuanto a lo que se dice, hay que tener en cuenta que, por ejemplo, un insulto dicho a destiempo puede dar al traste con una sesión bien llevada hasta ese momento. Sin embargo, dicho en el momento justo y con el tono y/o gestos adecuados, puede tener el efecto deseado sobre la sumisa.
Espero que este artículo, redactado a partir de mi propia experiencia personal, os sirva para desarrollar vuestras propias técnicas de dominación y, en todo caso, para divertiros más y mejor con vuestros juegos bdsm. Hellcat Barcelona 12 de abril de 2006 Cuando me planteé la idea de crear una web dedicada al BDSM, nunca se me pasó por la cabeza la posibilidad de cobrar por el acceso a sus contenidos. Es por ello que pensé que la solución más sencilla para tener mi propio espacio en internet era la publicación de un blog. Poco a poco, con los artículos, los relatos y la estrella indiscutible del blog que es el diario de satin, la web ha ido creciendo en contenidos. Me gustaba –y me gusta- compartir mis opiniones y mi forma de entender el BDSM con toda la comunidad internauta. Para mí supuso una gran sorpresa y un gran halago comprobar que había gente que consideraba mis escritos lo suficientemente interesantes como para ponerlos en su propia web, siempre indicando la fuente y el autor. Por desgracia, esta buena forma de hacer las cosas no es común. Recientemente, en uno de los grupos de correo en los que estoy apuntado, uno de los miembros ha alertado sobre la existencia de otro grupo en el que, como norma general, se plagian los artículos, relatos, poesías, etc. de otras páginas, publicándolos como si fueran de producción propia. Desgraciadamente soy uno de los afectados, ya que uno de los relatos plagiados es “La subasta”. A continuación copio el mensaje del miembro del foro que ha alertado sobre este tema. Estimados Sres. Administradores: Me dirijo a ustedes y a quienes puedan leer este mensaje, con la intención de prevenirles sobre ISIS Ama (también Ama ISIS) y su sumisa putitaistet, quienes en su grupo http://groups.msn.com/elplacerdeladominacionlesbica/ están acumulando todo tipo de producción ajena firmándolos como de creación propia e incluso a veces añadiendo el siguiente mensaje a muchos de los textos robados: Copyright © 2006,el placer de la dominacion lesbica~All rights reserved Advertida de que un texto mío fue plagiado, entré en el grupo de estas “señoras” y pude comprobar que se trata de una práctica habitual, ya que en cosa de una hora he localizado la autoría verdadera de por lo menos el 90% del total de su contenido. Al final de este mensaje incluyo un listado de los textos que yo he identificado y nombres de los autores afectados, así como vínculos donde pueden encontrarse los trabajos con la auténtica firma. Les agradecería que publicaran tanto la denuncia como el listado como un gesto para con las personas plagiadas. No me parece tan grave en si el que se haya cometido una injusticia en un momento dado, que no sería más que anecdótico, como el que se trate de un hecho premeditado, masivo y que sigue dándose una y otra vez con descarado desprecio a las reclamaciones que se les presentan. Cualquier persona que asome por ese espacio y que esté habituado a navegar por los cibermundos del bdsm (Mundo Gor, Un rincon del paraiso, D/s-galicia, la web de Nawaijin, La Ciberescuela, BDSM en Mexico, Nuestro Rincon BDSM, Leather&Roses, Aldea Sado, la web de MasterHellcat…) podrá reconocer multitud de relatos, artículos, poesías, dibujos… pertenecientes a distintas webs y usuarios particulares, y que han sido “robados”, modificándoles un par de palabras o incluso, la mayoría de las veces, sin molestarse en cambiarles ni siquiera el más mínimo detalle del texto y formato, sólo la firma. Por supuesto esta gente no se molesta en contestar cuando se les pide rectificaciones o explicaciones sobre dichos plagios, al contrario, te expulsan de su grupo si estás dentro y te impiden entrar si no lo estás. Mi intención con este mensaje es la de denunciar publicamente a unos personajes que pueden estar o haber estado en este grupo/web, o pueden entrar mañana… y robar el trabajo de quienes ahora me leen. Espero con esta denuncia difundir su fama (mala fama) y conseguir que si piden entrada en el grupo, forman ya parte de él, o incluso solicitan promocionar en él su propia comunidad, la administración se piense dos veces si permitirles el libre acceso y uso de este espacio o, por el contrario, proteger a sus miembros y contenidos dejándolas fuera y negandoles cualquier colaboración. También es posible que participantes de este espacio encontremos algún día en nuestros vagabundeos por la red textos firmados por ellas, nos gusten, y confiando en estar haciendo lo correcto los compartamos en otros lugares con la falsa firma, perjudicando aún más a los autores originales. Tal vez recordemos entonces este mensaje y así podamos en cierta medida cercar sus plagios, evitando que se difundan, o incluso denunciarlos cuando los encontremos por ahí. Como es lógico, no existe amparo legal para los auténticos autores de este tipo de material en la mayoría de los casos, ya que todos escribimos bajo la buena fe y desde luego sin acudir a ningún tipo de registro oficial para nuestras modestas producciones. Modestas, pero que son nuestras, muchas veces reflejan nuestras vivencias y sentimientos y al fin y al cabo nos hemos tomado la molestia de redactarlas y reunido el valor para compartirlas. Legalmente están en el derecho de apropiarse de cuanto deseen. Pero todos sabemos distinguir lo que es incorrecto aunque sea legal, y creo que es labor de la Comunidad que entre todos formamos el proteger nuestros intereses comunes y no dar cobijo, tregua, ni respeto y seriedad al nombre de quienes nos expolian. Cuando copiamos artículos de otros espacios y citamos las autorías o fuentes de origen no es por un imperativo legal, si no por honestidad y porque nos ceñimos a un mínimo de ética y respeto mutuo. De todas formas no creo que les importe a ellas mucho, cuando han tenido la osadía de poner su firma a un poema de NERUDA, al que simplemente han cambiado los masculinos por femeninos, o a un artículo de una doctora en antropología social. Y por último, a quienes estén buscando una relación de dominación-sumisión seria y se encuentren con estos personajes… Yo me plantearía qué clase de sinceridad y confianza pueden garantizar en sus relaciones estas individuas, que tan poca vergüenza y consideración por los demás demuestran con tanta desfachatez. Si desean contactar con esta gente y no les admiten en su grupo (cosa bastante probable si les han copiado algo), aquí tienen sus e-mails: Ama_Isis@msn.com putita_de_isis@msn.com Recuerden: - Indiquen siempre la autoría y/o fuente original de los artículos, relatos, etc. que copien de la red o cualquier otro medio. Si es posible soliciten permiso al autor. - No promuevan de ningún modo ni alienten a quienes plagian el trabajo ajeno, por el contrario, haganles patente su desaprobación. - Denuncien los plagios publicamente para que quienes los realizan no se beneficien de valores que no les corresponden y para que quienes les rodean sepan con qué clase de gente tratan y puedan tomar las precauciones debidas. P.D.: este texto SI TIENE autorización de la autora para su libre difusión, y me importa un pepino si se respeta o no la firma. lena{DR} A CADA CUAL LO SUYO LISTADO DE ALGUNOS PLAGIOS Y ROBOS EFECTUADOS POR AMA ISIS Y SU SUMISA PUTITAISTET (mas los que yo no haya reconocido, que los habrá) ARTICULOS Cuestionario de prácticas perteneciente a Nawaijin http://es.geocities.com/nawaijin/cuestsumisa.html El poder del amor en el BDSM es de Reject http://www.zonalibre.org/blog/GoTHiC/archives/075602.html también disponible en la web de DIDAK Con C de... cibersumision pertenece a Gabrel, de la Ciberescuela de sumisas ya desaparecida, los textos siguen disponibles en la red, este en concreto puede encontrarse por ejemplo en www.todorelatos.com y en La Mazmorra de Gabrel. Posiciones de la sumisa Tomado de la página de www.mundogor.com, todos los dibujos llevan su propio copyright que no han podido eliminar, pero aún así han firmado como autoras. Ceremonia de la cuerda Disponible en Un Rincon del Paraiso http://www.unrincondelparaiso.galeon.com/ritual/06cuerda.htm Poder y deseo es un artículo de Olga Viñuales, doctora en antropología social http://www.ficeb.com/firmas/Entrevistas/olga_vinuales.htm La humillacion es de BoundLady (Marianne) aunque al final lo firmen estas impresentables. La traduccion es de Stephen http://www.leathernroses.com/spanish/humiliationspanish.htm RELATOS El placer de obedecerte es de lena{DR} (está en muchos grupos msn) Mi amiga, mi complice, mi sumisa de Estado Virge http://relatosmarqueze.net/salto.php?cod=11251 Mas que un movil es de Alba http://relatosmarqueze.net/salto.php?cod=13527 Mas entregada que nunca es de Alba http://www.marqueze.net/nuevos_relatos/2005-8-3MAS_ENTREGADA_QUE_NUNCA.html La cita escrito para mmiel por H_DOMINANTE_MEX en marqueze tambien puede leerse on-line sin firma (al menos no la roban) aqui http://www.pormas.com/ocio/sexoanal/canalanal005.htm Carta de una esclava a su Ama En realidad se titula "Sentimientos de una sumisa" de meuca Primera mención especial del concurso organizado por Aldea Sado www.aldeasado.com.ar Dos amigas se reunen para... En realidad es Dos Amigas Festejan, de Cronos http://cronos51.blogspot.com/2005/10/dos-amigas-festejan.html La sorpresa En realidad se titula La Subasta de Masterhellcat http://masterhellcat.blogia.com/2004/011601-relato-la-subasta.php Mi entrega En realidad es la entrega de lua{REJ} http://www.zonalibre.org/blog/GoTHiC/archives/074980.html Mi Sueño En realidad se trata de Noche intranquila de Trokien http://mazmorra.24-sietecom/rela12.htm Cinco Pañuelos de Seda pertenece a Aliena del Valle http://relatoscortos.com/ver.php?ID=5105&cat=craneo La pasion de lucia Uno de los relatos del día de http://www.xxxsexo.net/lesbianas.htm Perra istet en celo En realidad es Perrita en celo de marttita www.dsgalicia.org Descubriendose Pertenece a JP http://www.grupobuho.com/biblioteca_texto-2663.html POESIA Llenate de mi... este es el colmo de la desfachatez... NERUDA!!!!!!!!! Cambiando oportunamente los masculinos por femeninos, eso si. La espera Pertenece (salvo algún perra y ama añadido) a Ladysweet http://eljardindeladysweet.blogspot.com/ Para tí En realidad es el texto "Que te ha hecho el amor, amiga mia..." muy popular en la red, sin autor conocido. Manos que acarician de xainza en varios sitios, entre ellos el foro de doctoramor www.doctoramor.com/foro/ Para mi adorada En realidad es venceré el dolor de la lucha cotidiana, muuuuy popular en la red (sin amas de por medio, claro), anonimo Por ejemplo disponible en http://www.doctoramor.com/foro/ No hay mucho más que yo pueda añadir sobre este tema. Tan solo deseaba dejar constancia de la repulsa que me suscita el que haya gente que quiera aprovecharse del trabajo de otro haciéndolo pasar como suyo. También quiero agradecer a lena{DR} la paciencia y el tiempo empleados para comprobar la autenticidad de los artículos y relatos plagiados, así como el hecho de denunciarlo públicamente. Hellcat Barcelona 31 de marzo de 2006 NOTA: No he puesto la dirección del grupo de correo donde se ha destapado el tema ya que, al no haber contactado con el administrador, desconozco si desea que su grupo se vea reflejado en este artículo. Después de estar algún tiempo en el mundo BDSM, aún me siguen sorprendiendo ciertas actitudes, digamos prepotentes o chulescas, que pretenden pasar por “dominantes”. La verdad es que el tema que os voy a exponer a continuación no tiene tanto que ver con el BDSM como con el comportamiento y la actitud de la gente, independientemente de a qué se dedique o qué haga con su vida. Sin embargo, me ha parecido interesante plasmarlo en el blog para que, en caso de que os encontréis ante una situación similar, tengáis alguna referencia. Como bien sabéis, tanto satin como yo nos movemos no sólo por el mundo BDSM, sino también por el mundo Swinger o de intercambio de parejas. Además, existe la posibilidad de que satin pueda ser alquilada. Debido a esto, solemos mantener correspondencia, via e-mail o foros de contactos, con diversas personas que se interesan por satin. Generalmente es ella la que atiende las peticiones, consultándome qué debe contestar. Si todo va bien, después soy yo quien continúa las conversaciones para fijar los términos en los que se producirá el encuentro. Normalmente el tono de la conversación es correcto y respetuoso, como debe ser. Pero de vez en cuando nos encontramos con cierta fauna que no se atiene a lo que yo considero ciertas normas básicas de caballerosidad y buenas maneras. Y digo caballerosidad porque siempre han sido hombres, nunca mujeres, los que han “dado la nota”. He aquí varios casos típicos de la fauna a la que me refiero: 1) El ginecólogo. Es aquel que en el primer mensaje ya nos hace una descripción pormenorizada de lo que piensa hacer con satin, no obviando ningún detalle, por escatológico o desagradable que sea. Normalmente suele ser gente que acaba de leer el perfil de satin en el foro de contactos (no aparece con este nombre, sino con otro) lo que les ha provocado un repentino aumento de la temperatura corporal que les sofríe los sesos y les impide pensar con claridad. 2) El “disimulao”. Aquel que emplea un tono general respetuoso, aunque de vez en cuando se dirige a satin como “perra”, “puta”, etc. o en general se expresa o mantiene una actitud inapropiada hacia ella. Siempre he considerado una gran falta de respeto tratar a una sumisa como si fuera propia, sobre todo sabiendo que ya tiene Dueño. Y está claro que expresiones de ese tipo sólo pueden usarse con sumisas propias, nunca ajenas. Esta gente basa su juego en que no sabemos si es que son así de irrespetuosos siempre o si en ese momento estaban adoptando un rol dominante. De este modo, al llamarles la atención, pueden excusarse diciendo “es que estaba en el rol dominante”. Lo siento, pero no cuela. 3) El sorprendido. Es aquel que cree que está escribiendo a una chica tímida, inocente, incapaz de pensar por sí misma y que va a depender totalmente de él. De esta forma, puede sentirse superior. Y claro, se encuentra con satin. Tras la sorpresa inicial, su frase más repetida es del tipo “Por tu forma de contestar, veo que no eres una buena sumisa”. ¿Y quién es él para decidir si mi sumisa es buena o mala? ¿Quién es él para ir repartiendo carnés de buena o mala sumisa? Sobre todo de alguien a quien sólo conoce por un par de comentarios o correos electrónicos. Por esa regla de tres yo puedo decir que él es un mal dominante, ¿no? Total, tampoco le conozco de nada así que el comentario es totalmente gratuito. 4) El borde. Se trata de gente que, al referirse a su propia sumisa, lo hace en un tono irrespetuoso. Esto me hace pensar: “si se comporta así con su propia sumisa, ¿cómo se comportará con la mía?”. 5) El “Estocolmo”. El que cree, sin conocerte de nada, que te identificas con él o que eres igual que él. Naturalmente, tarde o temprano hay que dejarle claro que no es así. 6) El ciego. Es aquel que no ha querido leer en el perfil del foro de contactos que satin ya tiene Dueño (y mira que está bien clarito) o que sí lo ha leído pero piensa que yo soy gilipollas y él es muy listo. Cuando descubre que el gilipollas ha sido él por pensar que algo así iba a colar, sufre una metamorfosis que le suele transformar en un personaje normal y respetuoso (aunque ya se le ha visto el plumero). Sin embargo, no puede descartarse que la transformación desemboque en un personaje del tipo 7. En fin, de todo ha de haber... 7) El psicópata. Es aquel sujeto que, perteneciendo a cualquiera de los tipos anteriores, se pone hecho un energúmeno cuando lo descubres. Realmente desagradable. 8) El plato combinado. Lógicamente, existen variantes que son mezcla de los anteriores casos. Por ejemplo, el caso 2 hace buenas migas con los casos del 1 al 6 aunque siente predilección por el 3 y el 4. El caso 5 puede combinarse con los casos 1, 2 y 4… En fin, las variantes pueden ser muchas. Si se os ocurre algún caso que conozcáis y que no hayáis visto en este artículo, no dudéis en escribir un comentario. También se admiten combinaciones de casos ;). Hellcat Barcelona 2 de febrero de 20067. Guerra. Oscuridad y silencio. Aparté la pesada tapa del sarcófago y me incorporé, un poco atontado. Algo raro estaba ocurriendo. Había ruido en mi cabeza. Demasiadas voces. Intenté concentrarme para poder distinguirlas… Gritos, desesperación, órdenes… y aquella retumbar constante en mi cabeza que me recordaba las noches de borrachera de mi juventud. De pronto me percaté de que el sonido provenía del exterior. Salí del sarcófago y apoyé una mano en la pared. El sonido venía de allí. Se originara donde se originara, las paredes lo transmitían y convertían en un ruido sordo, molesto. El sarcófago de Isabelle estaba vacío, como cada noche. Ella se levantaba siempre antes que yo. Moví la piedra que sellaba la estancia donde descansábamos y subí las escaleras del sótano. Mi amada creadora no se encontraba en el palacio, aunque podía sentir su presencia. Ahora podía oír algunos de los sonidos que antes tan sólo podía detectar mediante mis poderes vampíricos. Algo realmente fuera de lo normal ocurría en la ciudad. Pese a la sed que sentía, decidí salir a la calle para averiguarlo. Nada más cruzar el umbral, un grupo de soldados estuvo a punto de atropellarme. Se dirigían, con paso apresurado, hacia las murallas. -¿Qué ocurre, soldado? –pregunté al oficial que comandaba la tropa. -¡Abrid paso! –contestó él con malos modos, mientras seguía su camino. La situación debía ser realmente grave. Ahora más que nunca debía saber qué estaba ocurriendo, así que paré a la primera persona que encontré y le hice la misma pregunta que al soldado. El hombre, muy alterado, me miró como si estuviera viendo una aparición. Sin embargo, no me atreví a atribuir esta reacción a mi aspecto –como vampiro que era, mi piel presentaba un aspecto anormalmente pálido. Más bien parecía que los acontecimientos que se estaban desarrollando en Constantinopla eran de tal magnitud que parecía imposible que alguien desconociera qué estaba ocurriendo. -¿Dónde habéis estado durante todo el día? –preguntó, a su vez- ¿acaso no tenéis ojos y oídos? -Disculpad mi ignorancia. Mi trabajo me ha tenido ocupado todo el día en el sótano de mi casa y no he podido salir hasta ahora a la calle. -¡Los Turcos! -¿Turcos? -¡Ante las murallas!¡Nos atacan! -No es la primera vez. Y probablemente no será la última. Las murallas resistirán, como han hecho siempre. -Eso está por ver –y, antes de que pudiera preguntar la razón de sus dudas, salió corriendo. Resuelto a averiguar por qué esta vez podía ser diferente, dirigí mis pasos hacia las murallas de la ciudad. Según me iba acercando, aumentaba el número de soldados en las calles y aquel sonido infernal que, no me cabía ya la menor duda, provenía de las murallas. También me llamo la atención el hecho que, durante el trayecto, viera gente que portaba colchones, fardos con ropa y similares, que iban en mi misma dirección. Me ofrecí a ayudar a una joven que apenas sí podía transportar su carga y la seguí por las escaleras que conducían a los baluartes. Una vez arriba, pude asomarme y ver con mis propios ojos lo que ocurría. Los turcos habían reunido a un ejército gigantesco. Decenas de miles -quizá incluso más de cien mil- soldados dispuestos a conquistar y saquear la cuidad se encontraban acampados a sus pies. Sin embargo, lo que más horror me causó fue el descubrir la causa del ruido, ahora ensordecedor, que llevaba atormentándome desde que me había alzado de mi sarcófago. El ejército turco poseía varias bombardas, de diversos tamaños, cuyos proyectiles golpeaban una y otra vez la muralla exterior. Esa era la razón de que los ciudadanos de Constantinopla cedieran sus colchones y cualquier otra cosa que pudiera amortiguar los impactos de las balas sobre la piedra. Especialmente espeluznante era la visión de una gigantesca bombarda atendida por decenas de artilleros. Aunque su cadencia de fuego era muy baja y a cada disparo sus servidores tardaban un buen rato en ponerla de nuevo en servicio, el estruendo que producía era realmente aterrador, amén de los graves daños que ocasionaba en la muralla exterior de la cuidad. Aquel hombre tenía razón. Quizá, esta vez, las murallas no resistirían. Necesitaba ver a Isabelle. ¡Y Claudia! Hacía tan sólo un par de semanas que la había dejado en el Noviciado y nos habíamos visto todos los días desde entonces. Sin duda debía de estar asustada. Bajé precipitadamente de la muralla mientras me concentraba en la presencia de Isabelle. La llamé con la mente y noté su reconocimiento, pero no obtuve contestación. De todos modos no importaba, pues ya la había localizado y podía ir a su encuentro. Deseaba moverme a toda velocidad, pero las calles estaban muy concurridas, así que decidí desplazarme por los tejados. Durante el camino, al llegar a la azotea de una casa abandonada noté dos presencias frente a mí. Me detuve inmediatamente y puse todos mis sentidos en alerta. Los vi casi de inmediato. Se trataba de dos vampiros macho de aspecto juvenil. Ambos debían de estar en la veintena cuando les fue otorgado el Don. “¿Qué queréis?”, inquirí. “A ti”, respondió uno de ellos. Enseguida comprendí de qué iba todo aquello. “Os ha enviado Arlén para matarme”. El que había hablado sonrió y, sin decir nada más, se lanzó contra mí a gran velocidad. Yo hice lo mismo, abalanzándome contra él. Sin embargo, en el último instante, cuando parecía que ambos íbamos a chocar, le esquivé y, sin aminorar mi velocidad, me dirigí hacia el otro vampiro. Mudo de asombro ante mi inesperada reacción, apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que le rompiera el cuello de un fuerte golpe. Entonces me giré rápidamente y encaré al que quedaba. “Arlén os ha enviado a la muerte”, mascullé. Lejos de arredrarse ante lo que le había ocurrido a su compañero, se dirigió hacia mí para atacarme. Sin embargo not me costó mucho deshacerme de él. Lo dejé tumbado en el suelo de la azotea, con la columna vertebral rota y gimiendo de dolor. Entonces bajé a la calle y me hice con una antorcha. Cuando volví, ambos vampiros intentaban alejarse de la azotea, pero sus cuerpos maltrechos se lo impedían. “¿Dónde está Arlén?”, le pregunté a uno. “En vez de preguntar por nuestra Señora, deberías preocuparte por la ramera que te creó”, contestó. “¿Isabelle?”, pregunté, alarmado. “¿Qué le ha ocurrido? ¿Dónde está?”. Intenté contactar de nuevo con su mente. Pero me fue imposible. De igual forma que me había ocurrido antes, podía notar su presencia, pero era incapaz de hablar con ella. Sin duda, alguien estaba interfiriendo. “Si le ha ocurrido algo…” “¿Tú qué?”, se rió el vampiro. Era increíble la insolencia con la que se dirigía a mí, sobretodo teniendo en cuenta la situación en la que se encontraba. “Tú no eres nada. Nuestra Señora tiene un objetivo más importante que tú. Y esa furcia que te creó es el señuelo”. “¿Nafir?”, pregunté. “No deseo hablar más contigo. No eres digno de mí. Ni siquiera deberías existir. El Consejo debería haber votado tu destrucción” Harto de tanto desprecio, acerqué la antorcha a las ropas de aquel desgraciado y les prendí fuego. Al poco rato su cuerpo, aún en el suelo, estaba completamente envuelto en llamas. Me dirigí hacia el otro vampiro y comencé a acercarle la antorcha poco a poco. “Bien, ya has visto lo que le ha ocurrido a tu compañero. Espero que tú seas un poco más cooperativo o tendré que aplicarte el mismo tratamiento”. “¡No, espera!”. “No tengo tiempo de esperar”. “¿Si te digo lo que sé me perdonarás la vida?” “Sí”. “Está bien. Tenemos a tu creadora. Le tendimos una emboscada”. “¿Arlén estaba con vosotros?”. “Sí, estaba. Sin su ayuda nos habría sido difícil tenderle la emboscada. Es más poderosa de lo que pensábamos. Éramos bastantes, pero aún así mató a varios de los nuestros. Sé Donde está, te puedo conducir hasta ella”. “No es necesario. Ya tengo toda la información que buscaba”. Acerqué la antorcha de nuevo a su cuerpo. "¡Me prometiste que me perdonarías la vida!”, gritó él, aterrado, ante la presencia del fuego. “Mentí”. Al poco rato, el cuerpo del otro vampiro también estaba envuelto en llamas. Solté la antorcha y aceleré todo lo que pude en dirección a la presencia que señalaba la posición de Isabelle. Decidí comunicar a Taiel lo que había ocurrido: mi encuentro con los dos vampiros y el secuestro de Isabelle, cuyo objetivo era atraer a Nafir. La venganza de Arlén se había puesto en marcha. La guerra había comenzado. “Voy a buscar a Isabelle”, le dije a Taiel tras explicarle los hechos. “No, espera. No debes ir solo. Sería demasiado peligroso. Convocaré a varios de los nuestros y te acompañaremos”. “No puedo esperar, Taiel. Debo encontrarla y hacer lo que pueda para ayudarla”. “Lo sé”. “Reúne a cuantos puedas y acude tan pronto como sea posible al lugar que te transmitiré. ¿Has visto a Claudia?”. “No te preocupes, está bien. Los turcos tardarán en poder entrar en la ciudad y ella estará segura aquí. Buena suerte, Esaú”. “Gracias. Creo que voy a necesitarla”. Mis sentidos me indicaban que Isabelle se encontraba en uno de los almacenes del puerto. Me dirigí hacia la zona, pero me detuve antes de divisar el edificio para sondear con mi mente los alrededores. No detecté a ningún vampiro en las inmediaciones. Sin embargo, había varios dentro del almacén. Al parecer, Arlén no era tan lista como creía. Ella sabía perfectamente que, si me libraba de los dos vampiros que había enviado en mi busca, iría directamente a enfrentarme con ella. O quizá fuera que se sentía tan segura de su victoria que no había considerado necesario el situar vigilancia fuera del edificio. En todo caso, tenía el camino libre para entrar. Me desplacé hasta el tejado del almacén y sondeé el interior. Noté la presencia de cinco vampiros. Uno de ellos era Isabelle. También estaba Arlén. No conocía a los otros tres. Seguramente ellos también habían notado mi presencia. Debía actuar rápidamente. Había una trampilla que permitía acceder al tejado desde el interior del edificio. Sin embargo, pensé que sería mejor entrar por un lugar menos evidente. Reuní todas mis fuerzas y, con un fuerte golpe de mis pies sobre las tejas, atravesé éstas y la cobertura de madera que las soportaba, cayendo sobre el piso del almacén. Pese a la oscuridad que reinaba en el interior y al polvo y los restos de materiales de construcción que arrastré en mi caída, no necesité que mi vista se adaptara. Arlén estaba frente a mí. Noté que sus tres seguidores estaban a mi espalda. Pero lo que consiguió turbarme fue la visión de Isabelle. La habían desnudado y atado por las muñecas y los tobillos, mediante cadenas, a un bastidor metálico con forma de letra “pi”. De este modo su cuerpo había sido forzado a adoptar una forma de X que lo hacía totalmente accesible. Marcas rojas, que sólo podían haber sido hechas con un látigo o algún objeto similar, cruzaban su cuerpo. Sus pechos, su cintura, sus piernas… todo su cuerpo había sido cruelmente azotado. Como prueba irrefutable, de un gancho situado a un costado de la estructura metálica, colgaba un látigo enrollado. No podía alcanzar a imaginar qué clase de poder tenía Arlén para haber podido obligar a Isabelle a permanecer en esa postura mientras era azotada. Si Arlén era tan poderosa, ¿qué podía hacer yo solo contra ella?. Intenté apartar estos pensamientos de mi mente para evitar que fueran captados por Arlén y los suyos. “Esaú…”. Aunque la voz de Isabelle sonaba firme, estaba claro que debía de haber sufrido mucho. Aunque yo podía encargarme de los otros tres vampiros, no podía estar seguro de si Isabelle estaría en condiciones de combatir contra Arlene. Quizá lo más prudente sería esperar a la llegada de Taiel. “Finalmente has venido”, dijo Arlén. “He venido a matarte”, respondí. Arlén rió. “Esaú, debes irte”. Las palabras de Isabelle me habían sorprendido. “No voy a dejarte aquí. No puedo dejarte”. “Por favor, Esaú. Si me amas, vete”. “Una escena realmente conmovedora”, dijo Arlén en tono burlón. “La zorra de tu creadora y yo hemos estado charlando un rato”, continuó. “Las marcas que ves en su cuerpo tan sólo han sido una pequeña parte de una conversación realmente interesante en la que hemos recordado los viejos tiempos”. “¿Cómo has podido mantenerla encadenada?”, pregunté con rabia. “¿Qué poder infernal has usado?”. “Tengo muchas habilidades. Pero no son más infernales que las tuyas. Tan solo diferentes”. Arlén avanzó hasta donde se encontraba Isabelle y rodeó su cintura con un brazo. “Pero no estamos aquí para hablar de mis poderes. Estamos esperando a alguien. Un invitado realmente especial. Por cierto, he enviado a varios vampiros para que entretengan a Taiel y sus aliados. De esta forma me aseguraré de que no seamos molestados”. La cosa iba realmente mal. La ayuda que estaba esperando no iba a llegar. Probablemente a estas horas ya estarían luchando para sobrevivir. Pensé en contactar con Taiel para conocer lo que estaba ocurriendo, pero decidí no hacerlo. Si Arlén captaba la comunicación, podía tomarlo como un signo de temor por mi parte. “¡No me toques, perra!”, exclamó Isabelle. “Este es un asunto entre tú y yo. Él no tiene nada que ver. “Oh, no, querida. Te equivocas… Tu discípulo tiene mucho que ver en todo esto”. Arlén abofeteó a Isabelle. “Y no vuelvas a insultarme”, añadió, “o probarás de nuevo el látigo”. “No sé qué pretendes con todo esto, Arlén, pero no conseguirás tu propósito”. “Eso ya lo veremos. De momento voy a darte algo en lo que pensar… ¿alguna vez le has preguntado a nuestra amiga por qué te salvó? Hace ya mucho tiempo que te sugerí la cuestión, pero por lo que veo, no le has dedicado el tiempo que requería”. Sus palabras despertaron en mí un recuerdo. Pregúntale por qué te salvó. Esas fueron las palabras que oí en mi cabeza hace ya mucho tiempo tras la reunión del Consejo que aceptó mi existencia como vampiro después de que Isabelle asumiera toda la responsabilidad por mis actos. Seguramente Arlén pensaba que si cometíamos algún error ella podría llevar el caso de nuevo ante el consejo, desacreditar a Isabelle y conseguir que aceptaran mi destrucción. “Fuiste tú…”. “Ciertamente. ¿Y bien? Ahora que estamos los tres reunidos creo que es un buen momento para resolver la cuestión, ¿no te parece?”. “No la escuches, Esaú. Sólo quiere enfrentarnos”, dijo Isabelle. “No voy a seguirte el juego, Arlén. Ya le hice esa pregunta al poco tiempo de otorgarme el Don”. Ella rió. “Esaú, cuando digo que le preguntes por qué te salvó, me refiero a que le preguntes por qué te salvo… realmente”. Giré la cabeza para mirar a Isabelle y de nuevo a Arlene. “No comprendo…”. “Lo sé. Nunca lo has comprendido. Pero ya va siendo hora de arrojar un poco de luz sobre este asunto, no crees?”. “¡No, maldita puta! ¡No la escuches, Esaú! ¡Sólo te dirá mentiras para vengarse! Es lo único que pretende!” “¡Te dije que no volvieras a insultarme!”, Arlén parecía furiosa. En un rápido movimiento cogió el látigo, lo desenrolló y se dispuso a azotar a Isabelle. Tan rápida fue su reacción que me habría sido imposible hacer nada por evitar el primer golpe. Sin embargo, antes de que el látigo tocara la pálida piel de mi creadora, un ser hizo aparición, como surgido de la nada, e interpuso su brazo en el camino del látigo, haciendo que éste se enrollara alrededor de su antebrazo. A continuación, de un fuerte tirón, arrebató el látigo a Arlén. Tuve que alzar la vista para poder mirar a la cara de aquel hombre que, sin duda, era un vampiro. Sin embargo, una capucha le cubría la cabeza y parte del rostro, de modo que sus facciones permanecían ocultas. La capa de la que formaba parte la capucha disimulaba sus formas, aunque podía adivinarse la corpulencia de su cuerpo. Su mente permanecía totalmente cerrada. Por eso no habíamos podido detectar su presencia. “Nafir…”, murmuró Isabelle. El corazón me dio un vuelco. ¡Era Nafir, el creador de Isabelle! Por fin iba a conocerlo. Tenía tantas preguntas que hacerle… “Yo no te enseñe a comportarte así, Arlén”, su voz era grave, poderosa. Por primera vez desde que la había conocido, parecía como si Arlén hubiera perdido su arrogancia. “¿De qué te sorprendes? Me estabas esperando, ¿no es cierto? Pues bien, ya estoy aquí”. En aquel instante, los tres vampiros que acompañaban a Arlén se abalanzaron sobre él, quizá creyendo que su líder estaba en peligro al contemplar su actitud ante la aparición de aquel extraño vampiro. Pero antes de que ninguno de ellos lograse siquiera rozar su capa, cayeron al suelo envueltos en llamas entre terribles gritos de agonía sin que aparentemente nada ni nadie los hubiera tocado. Las dos mujeres y yo asistimos al macabro espectáculo paralizados por la impresión. “Ya veo”, habló Nafir dirigiéndose a Arlén, “que no has sabido enseñarles modales a tus seguidores”. “No eres tú el más capacitado para hablar de modales después de lo que me hiciste”. “Yo no te hice nada”. Nafir avanzó hacia Isabelle y comenzó a romper las cadenas una a una. Arlén no lo impidió. “¡Me abandonaste!”. “Nunca te prometí nada”. Isabelle, ya libre, se abrazó a Nafir. Al verlo sentí una punzada de dolor en el pecho. Pero me dije a mí mismo que era una reacción normal. Al fin y al cabo Nafir la había creado y hacía muchísimos años que no le veía. “Y en cuanto a ti, pequeña”, dijo acariciando el cabello de Isabelle y dulcificando la voz “pensé que si me alejaba acabarían las disputas y tú estarías a salvo. Pero veo que me equivoqué y que el odio de Arlén no sólo no se ha extinguido sino que ha cobrado fuerza con los años”. Entonces Nafir se quitó la capa y cubrió con ella el cuerpo desnudo de Isabelle. Fue este simple gesto de caballerosidad el que hizo que mi mundo se desmoronara. Al mirar a Nafir a la cara obtuve la respuesta a la cuestión que Arlén me había formulado hacía tanto tiempo y que me había vuelto a plantear hacía tan solo unos momentos. ¡Su parecido conmigo era realmente asombroso! De hecho podríamos haber pasado por hermanos. Así, ¿eso era lo que realmente había entre Isabelle y yo? ¿Me otorgó el Don simplemente porque me parecía físicamente a su amado? Me sentí desfallecer. Un sustituto. Tan sólo fui eso... un miserable sustituto de alguien que la había abandonado. Tanto Arlén como Isabelle se dieron cuenta enseguida, por la expresión de mi rostro, de los pensamientos que cruzaban mi mente. La cara horrorizada de Isabelle mostraba que sufría por mí, por el daño que me estaba causando al no haberme contado la verdad. Pero no me importaba. La rabia de la traición había vuelto mi corazón de piedra. Por su parte, Arlén sonrió, triunfante. Su venganza, si no completa, se había cumplido en gran medida, pues había conseguido dañarnos en lo más profundo tanto a Isabelle como a mí. Comprendí que mi presencia estaba de más. En aquel edificio no había nadie que mereciera mi compañía y mi lealtad. Ya no. Sin pronunciar palabra, proyecté mi cuerpo hacia el agujero que había hecho en el techo al entrar y comencé a alejarme de allí. “¡Esaú, vuelve! Te lo ruego…Te explicaré…”, era la llamada de Isabelle. Mientras aumentaba la distancia que nos separaba, su voz aún me perseguía, llamándome. “Esaú… por favor...”. No respondí. EPILOGO Me dirigí rápidamente hacia el Noviciado. Debía abandonar la ciudad, pero no sin mi Claudia. Ahora ella era lo único que tenía. Juntos empezaríamos de nuevo en otro lugar alejado de aquellas tierras. Según me acercaba al Noviciado, presentí lucha. No provenía de la dirección de las murallas sino del propio edificio. Había vampiros luchando. Saltando desde el edificio contiguo llegué hasta la ventana de la habitación de Claudia. Para mi alivio la encontré allí, acurrucada en un rincón y asustada, junto a Kirios y Annel. -¡Amo!-gritó saltando sobre mí para abrazarme. -Prepárate, pequeña. Nos vamos de aquí. -Perdone, Señor –intervino Kirios- ¿Sabe donde está nuestra Ama? Estamos preocupados por ella. -Ella está bien. -¿Cómo es que no ha venido ella con Usted para buscarnos? Mi primer impulso fue el de responder de forma brusca, pero conseguí contenerme a tiempo. Al fin y al cabo ellos no tenían culpa ninguna de lo que había pasado. -Eso deberéis preguntárselo a ella cuando venga. -¿Cuándo nos vamos, Amo? –preguntó Claudia. -Cuanto antes mejor. Recoge tus cosas y espérame aquí. Yo voy a bajar. -Tenga cuidado, Amo. -No te preocupes. En las escaleras me encontré con dos vampiros. Les conocía. Eran amigos de Taiel. “¿Dónde está Taiel?”. “Aún está combatiendo. La victoria ya es nuestra pero un par de los enviados de Arlén aún se niegan a rendirse”, contestó uno de ellos. “Nosotros hemos subido para asegurarnos de que los humanos estén bien”, intervino el otro. Nos saludamos y siguieron su camino. Noté que el edificio presentaba varios daños a causa de los combates. Puertas arrancadas, impactos en las paredes, muebles destruidos… No me costó dar con Taiel. Cuando lo encontré, la batalla ya había terminado. De los dos vampiros quedaban, uno había sido destruido y el otro, al verse sólo, se había visto obligado a rendirse. “¡Esaú!”, dijo Taiel nada más verme. “Supe que venías hacia aquí. Menos mal que estás bien. ¿E Isabelle?”. “Ella también está bien. Veo que os han dado trabajo”. “Sí, no ha sido fácil vencerlos. Había algunos realmente poderosos. Por desgracia, la historia se ha repetido”. “Debéis abandonarla ciudad antes de que los turcos la tomen. Las murallas no resistirán mucho el fuego de las bombardas”. “Estamos esperando que los humanos sena recogidos por sus Amos, aunque me temo que, después de los combates, algunos ya no tienen Dueño”. Hizo una pausa que pretendía remarcar la gravedad de los hechos. “¿Tú te vas ya?”. “Sí. Recogeré a Claudia y me iré”. “Entiendo”. “Tú lo sabías todo”. Taiel bajo la cabeza, visiblemente apesadumbrado. “Desconocía la historia completa, pero había visto a Nafir cara a cara y podía imaginarme el resto”. “No te culpo por no habérmelo dicho. No era asunto tuyo”. “Gracias por entenderlo”. Me despedí de Taiel y volví al piso de arriba, donde Claudia me esperaba en el pasillo ya preparada para acompañarme fuera de la ciudad. -¿Vamos? -Sí, Amo. La tomé por la cintura y abandonamos el edificio por la azotea para evitar ser vistos. Saltando de tejado en tejado nos dirigimos hacia el Bósforo. No sabía si podría cruzarlo, pues nunca había intentado saltar tanta distancia. Sin embargo, mediante un gran salto, conseguí llegar a la otra orilla. Tras alcanzar el barrio genovés de Gálata, salté la muralla y salimos de la ciudad. FIN... o no... Hellcat Barcelona 19 de enero de 2006 NOTA DE HELLCAT: En la época en que se ambienta este capítulo –año 1453-, Constantinopla era tan solo una sombra de la magnífica ciudad que había sido siglos antes. Muchos de sus barrios estaban deshabitados y los magníficos recursos artísticos y económicos que tenía la cuidad habían desaparecido durante el saqueo de la Cuarta Cruzada, en 1204. Me he tomado ciertas licencias históricas a la hora de realizar este y otros capítulos por falta de tiempo, para no extenderme en demasía y para hacerlo más ameno. Por todo ello, me disculpo ante mí mismo y ante los lectores. Bueno, quién lo iba a decir: cincuenta mil visitas, y subiendo, jeje. Pero a ver si ponéis algún comentario en los artículos, ¿eh? Que hay que darle vidilla al blog :P. El ranking de países desde los que nos visitáis es, de más a menos: España, México, Argentina, Estados Unidos, Chile, Alemania, Colombia, Perú, Venezuela, Uruguay, Italia, Reino Unido, Francia, Portugal, Brasil ,Países Bajos, Bélgica, Suecia, Canadá, Puerto Rico, Andorra, Ecuador, Suiza, Japón, Guatemala, Panamá, Bolivia, República Dominicana, Costa Rica, Dinamarca, Luxemburgo, Austria, Australia, El Salvador, Israel, Polonia, Kenia, Grecia, Cuba, Arabia Saudí, República Checa, China, Rusia, Paraguay, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes Unidos, Noruega, Finlandia, Nicaragua, Taiwán, Turquía, Irlanda, Kuwait, Corea del Sur, Sudáfrica, Ucrania, Serbia y Montenegro, Malta, Rumania, Lituania, India, Hungría, Tailandia, Argelia, Eslovenia, Marruecos, Barbados, Moldavia, Brunei, Malasia, Letonia, Bielorrusia, Sudán, Namibia, Bulgaria, Bahrein, Islandia, Hong Kong, Gibraltar, Irán, Omán, Pakistán, Croacia, Eslovaquia, Cabo Verde y Senegal. Pues eso, muchas gracias por leernos y, aunque sea con algunos días de retraso, feliz año 2006 a todos. Pues eso mismo: os deseo a todos una feliz Navidad. Y no hagáis muchos excesos con la comida estos días, ¿eh?. Que luego estas cosas pasan factura... Sed buenos... aunque no demasiado :P.
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