|
Temas
Archivos
Enlaces
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2005.
Todos aquellos que hayan leído mis artículos y comentarios en este y otros blogs sabrán que defiendo encarecidamente la opinión de que cada uno vive y entiende el bdsm a su manera y que ninguna forma de entenderlo es mejor o peor que otra, siempre que se cumpla la regla SSC. Por lo tanto, debo decir que no entiendo el concepto que algunos defienden sobre la existencia de buenos o malos Amos, o buenas o malas sumisas. ¿Buenos o malos en función de qué? ¿Comparados con qué? En el mundo del bdsm no existe ningún marco de referencia absoluto por el cual nos podamos guiar. No hay una marca a partir de la cual uno pueda ser considerado “bueno” o “malo”. Os pondré un ejemplo. ¿Podemos decir que un objeto situado a diez metros de altura está alto? Bueno, eso viene a ser como unos tres pisos de altura. Desde luego no es, por ejemplo, una caída agradable. Así que podemos considerar que sí que está alto. ¿Y un objeto situado a mil metros de altura? La respuesta, evidentemente, es que sí que está alto. Ahora bien, el hecho de tener un objeto a mil metros de altura hace que el que está situado a diez metros esté bajo? Bueno, antes ya hemos dicho que no. Entonces, ¿cómo se entiende esto? Pues bien, la respuesta es que el objeto situado a diez metros de altura está MÁS BAJO, que el que está situado a mil metros, pero eso no significa que esté situado BAJO. No existe un marco de referencia absoluto por el que podamos decir que algo está alto o bajo. Sólo podemos hacer comparaciones tomando como marco de referencia relativo la altura de otros objetos. Trasladando esto al mundo del bdsm, imaginemos que un Amo X azota a su sumisa X con una fuerza y frecuencia determinadas y que otro Amo Y azota a su sumisa Y con menos fuerza y frecuencia*. ¿Acaso el Amo X es mejor Amo por azotar más fuerte y más a menudo? Quizá debería preguntarse si eso es lo que su sumisa espera de él. Quizá a la sumisa X lo que le gustaría es que su Amo practicase más bondage con ella en vez de azotarla tanto. Recordad que el diálogo es siempre fundamental. La conclusión que saco de todo esto es que UN BUEN AMO ES AQUÉL QUE SATISFACE LAS NECESIDADES DE SU SUMISA. Y, del mismo modo, UNA BUENA SUMISA ES AQUÉLLA QUE SATISFACE LAS NECESIDADES DE SU AMO. Así de sencillo. “Ah –dirán algunos- pero es que el Amo debe mostrarse inflexible y, si bien su sumisa no desea ser azotada, debe hacerlo, aunque sea de forma simbólica”. De acuerdo, es una posición aceptable… siempre y cuando se cumpla la regla SSC y, además de azotarla, el Amo también intente satisfacer la afición de la sumisa por el bondage. De esta forma, ambos habrán cedido parte de terreno para satisfacer las necesidades de la otra parte sin que nadie haya salido dañado, y todos contentos. “Pero –dirán otros-, ¿por qué hacerlo de forma simbólica? ¿Acaso no soy yo el Amo? Lo que ésta sumisa necesita es mano dura y no que me ande con tonterías. Ella está para servirme y la azotaré todo lo fuerte que me plazca”. Bueno, en ese caso volvemos al tema de siempre. Si la sumisa está de acuerdo con esta postura y se cumple la regla SSC, los demás podremos estar de acuerdo o no con la sumisa, pero es su elección y debemos aceptarla. Ahora bien, el problema viene cuando no es consensuado y/o no cumple la regla SSC y, por lo tanto, ya no es BDSM. Ya escribí una vez que lo que algunos Amos necesitarían es un tratamiento para su complejo de inferioridad. Y desde luego lo sigo pensando. Resumiendo, siempre que se cumpla la regla SSC, no creo que nadie sea mejor o peor que nadie por tener su particular visión del BDSM. Y, en todo caso, me quedo con la conclusión a la que he llegado antes sobre cómo saber quién es un buen Amo o sumisa. Pero bueno, esta es sólo mi opinión.
* Lo siento, soy de ciencias. Se nota, ¿no? Jajaja.
Hellcat Barcelona 28 de febrero de 2005
|