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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2006.
14/09/2006
Pensamientos: Ayer fue mi cumpleeeeeeeeeeeee!!!No pude escribir ayer debido a que blogia estaba en tareas de mantenimiento y me fue imposible acceder al blog. Pues eso, que ayer, fue mi cumple, jeje. Felicítame si lees esto :p!!!!!
23/09/2006
Relatos: El regalo de cumpleaños de satinNOTA DE HELLCAT: El siguiente relato describe todo lo que ocurrió antes, durante y después de que satin me diera su regalo de cumpleaños. No se trata de una ficción. Todo lo que vais a leer es rigurosamente cierto. Como es natural, algunas localizaciones, nombres y eventos han sido modificados para proteger la identidad de los protagonistas.
Viernes, día 9
Cuando me dirigía a casa de satin, nada me hacía presagiar la sorpresa que iba a recibir. Es cierto que, durante la semana, ciertos indicios indicaban que estaba maquinando algo, pero ella supo desviar mi atención hábilmente para que no sospechara. Tras mi llegada, no pasó mucho tiempo antes de que ella me dijera “Tengo que contarte una cosa”. Sé por experiencia que cuando satin utiliza esta frase es porque el asunto a tratar es importante. La cuestión era si se trataba de algo bueno o de algo malo. Y eso es precisamente lo que le pregunté. “No es malo”, me tranquilizó. “No sé si te gustará, aunque supongo que sí”. Le urgí para que me contara qué era lo que ocurría. Ella me explicó que hacía unos días había puesto un anuncio en un conocido foro de contactos en internet buscando una chica… para mí, para que me acostara con ella. Además, satin estaría presente en todo momento. Ese sería mi regalo de cumpleaños. Naturalmente, ya podéis imaginaros mi sorpresa… y también mi excitación. Satin me contó que ya había contactado con una chica -la llamaré Sandra, aunque no es su nombre real- que le había parecido interesante, pero no sabía si sería de mi agrado, puesto que era bastante mayor que yo. Me mostró una foto y la verdad es que la primera impresión fue bastante positiva. Pero la cosa no acababa ahí. Las dos habían hablado por msn poco antes de que yo llegara a casa de satin y habían quedado en que Sandra se conectaría de nuevo para hablar conmigo y verme por cam. “Le dije cuándo ibas a llegar y me ha dicho que se conectaría de nuevo. Ya sabe que no tengo cam, así que hemos quedado en que, cuando se conecte, bajarás al ciber de aquí al lado para que te pueda ver”, me explicó satin. Y así fue. Cuando Sandra se conectó, me identifiqué y ella contestó “soy tu regalo”. Tras cruzar algunas palabras -elogios hacia satin por el regalo que me hacía, principalmente-, le dije a Sandra que en cinco minutos podría verme por cam. Me despedí de satin y me dirigí al ciber. Una vez allí, satin me dio la dirección msn de Sandra y la añadí. La cam sólo le enfocaba la cara y debo decir que, aunque fuera unos cuantos años mayor que yo, me gustó lo que vi. La verdad es que yo siempre me he guiado más por el morbo que por el físico. Por muy guapa que sea una chica, si no me da morbo, me quedo igual. Y cuando vi a Sandra, me dio mucho morbo. Estuvimos hablando un rato. “satin vale un imperio”, me dijo en un momento dado. “Qué me vas a contar”, contesté yo. Mientras hablábamos, le iba comentando a satin los puntos más importantes de la conversación. Básicamente a Sandra le preocupaban tres cosas. Una, que debido a la diferencia de edad existente entre ambos, no me gustase. Dos, la discreción. Y tres, que me diera corte que satin estuviera presente. Le aclaré que me gustaba lo que veía, que la discreción sería absoluta y que no me importaba que satin estuviera presente. Ella añadió que no creía que fuera capaz de dejar que satin interviniera y que deseaba tenerme para ella sola -aunque, según me había explicado satin previamente, Sandra le había dicho que había un 2% de posibilidades de que satin participara-, pues era heterosexual. Seguimos hablando y, al cabo de un rato, Sandra me preguntó si había alguien detrás de mí en el ciber. “Ni detrás ni a los lados”, contesté. Entonces, para mi sorpresa, bajó la cam y enfocó su cuerpo. Estaba desnuda. “¿Qué te parece?”, me preguntó. Me gustaba, y así se lo hice saber. “Esa es la respuesta que quería oír”, respondió. En total estuvimos hablando durante una media hora. Cuando regresé a casa de satin, ambas estaban concretando los detalles. En principio, nos veríamos el sábado siguiente. Sandra propuso un hotel situado fuera de la ciudad y quedamos en que el lunes satin llamaría para reservar la habitación y el miércoles ambas hablarían. Después le pedí a satin que me mostrara el perfil que había insertado en la página de contactos. Buscaba a una chica para que se acostara conmigo. Proponía que ella pagaría la cena y la habitación del hotel y que sólo participaría si la chica así lo quería.
Lunes, día 11
Al llamar al hotel recibimos una mala noticia al saber que no había habitaciones disponibles para el sábado debido a una boda. Así que satin realizó una búsqueda en internet para sugerir varias posibilidades, todas en la ciudad.
Miércoles, día 13
Sandra nos hizo saber que prefería la opción de ir a un hotel fuera de la ciudad por circunstancias que ahora no vienen al caso. Sugirió otro hotel y satin le dijo que lo consultaría conmigo por la noche. Finalmente, quedaron en que al día siguiente hablarían de nuevo. Aquella noche satin me contó la conversación mantenida y convinimos en que las condiciones eran adecuadas.
Jueves, día 14
Tras comunicarle nuestra decisión, Sandra nos informó de que deseaba que nosotros reservásemos una habitación, mientras que ella reservaría otra. El plan era que una vez que estuviéramos los tres en el hotel, nos reuniríamos en un restaurante que había al lado y después de comer, iríamos a una de las habitaciones.
Viernes, día 15
Sandra le contó a satin que ella ya había reservado la habitación, así que satin hizo lo propio. Y con esto, ya estaba todo listo para el encuentro del día siguiente.
Sábado, día 16
Pasé por casa de satin para recogerla y nos dirigimos hacia el lugar del encuentro. Llegamos al hotel, nos registramos y subimos a inspeccionar la habitación. Era pequeña y funcional, típica de un hotel de paso. Una cama de matrimonio, una mesa, una silla, un pequeño aseo y un televisor LCD era todo lo que había. Bajamos hasta el restaurante. Mi sorpresa fue mayúscula cuando, al llegar a recepción, vi a Sandra registrándose. Bueno, en realidad no fue el verla lo que me sorprendió, sino el reconocerla. La verdad es que nunca me he caracterizado por ser un buen fisonomista. Si veo a una persona en fotografía o por cam, es muy posible que luego no la reconozca en persona. Salimos del hotel y entramos en el restaurante, nos sentamos y esperamos. Sandra llegó un rato después, se sentó con nosotros y comenzamos a hablar los tres. La conversación se prolongó durante un buen rato tras haber acabado de comer. Después Sandra sacó un pedazo de papel del bolso y un bolígrafo y escribió: “Habitación 320, en 5 minutos”. “¿De acuerdo?”, preguntó. “De acuerdo”, contestamos nosotros. Pasados los cinco minutos subimos a la habitación de Sandra, llamamos a la puerta y entramos. Ella ya había colocado la silla en un rincón de la habitación para que satin tuviera una buena vista de lo que iba a ocurrir. “Bueno, tu chico me gusta”, dijo Sandra dirigiéndose a satin. “Siéntate”, añadió. Cuando satin se hubo acomodado, Sandra le dijo que la perdonase si no le hacía mucho caso, pero que iba a estar por mí. Acto seguido se acercó y comenzamos a… pero, en fin, no creo que estéis interesados en lo que sucedió durante las siguientes tres horas, así que mejor me lo salto. Pasamos el resto de la tarde hablando. Finalmente nos despedimos de Sandra, y satin y yo salimos de la habitación para volver a la nuestra. No pasó mucho tiempo hasta que abandonamos el hotel.
Bueno, este fue el regalo de cumpleaños de satin y esto es lo que ocurrió. Después volvimos a casa de satin, donde la recompensé como sólo ella se merece (de hecho la “recompensé” tres veces :p). Como podéis ver, decir que satin es la mejor sumisa del mundo, se queda muy corto. Gracias mil por el regalo, perrita!!! :).
Hellcat Barcelona 26 de septiembre de 2006
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